Reflexiones Victorenses

Adictos al celular

Publicado el 10 de junio de 2014

Las redes sociales te permiten estar en constante contacto con tus amigos, reconectar con familiares o amigos que viven lejos de ti, conocer personas que comparten tus intereses, manejar publicidad y mercadotecnia de tu negocio, dar a conocer tus productos, servicios, causas o movimientos, etcétera. Tristemente, estos maravillosos medios de comunicación tienen un gran defecto: son adictivos.

Algunas síntomas de que eres adicto son cuando checar tu cel es lo primero que haces al despertar, lo último antes de ir a la cama, actualizas tu status 3 veces o más al día, cambias tu profile pic más de 3 veces por semana… ¿le sigo?

En lo personal, tengo cierto grado de adicción al Whatsapp, el Facebook e Instagram, al Twitter un poco menos y Pinterest no tanto, pero en general -lo admito- soy adicta a estar pegada al celular.

¿A qué voy con lo anterior?, te preguntarás. Bueno, todos hemos leído frases con relación a que “las redes te acercan a los que tienes lejos pero te alejan de los que tienes cerca”, o bien, hemos visto y compartido alguno de esos videos que muestran cómo alguna de las mencionadas redes nos pueden complicar alguna relación personal, de alguna manera perjudicar nuestra vida (accidentes viales, por ejemplo), en fin, provocan que estemos en todo, menos viviendo.

Con lo anterior en mente, debo decir que aunque sé que tengo un problema con el cel, no he tomado decisión alguna para moderar mi uso del aparato, ni he actuado para obtener sólo lo bueno y no lo malo de las aplicaciones en cuestión. Muchas veces, por el contrario, justifico mi obsesión por el celular de mil maneras, sólo para darme cuenta que siempre lo puedo checar después. Finalmente, neta, siempre que sea algo urgente me van a llamar y no sólo mandarme un whatsapp ¿cierto? ¿te suena familiar?

Por lo tanto, he decidido hacer al respecto. Fácil no será, pues te digo, seriamente es una adicción, para cuando acuerdo ya estoy actualizando cada una de las redes sociales en mi cel, pero se puede hacer. Mi objetivo es moderar mi uso de ellas, sacarles el mejor provecho y eliminar las maneras en que me perjudican (perder tiempo que debo invertir en cosas productivas, por ejemplo). Te invito a acompañarme en este reto, creo que nos tomará 3 pasos:

1. Hacer consciencia y aceptar que se trata de una obsesión, el uso excesivo de estas cosas.

2. Entender que ni el Facebook ni el Whatsapp “nos hacen” nada. Una aplicación tecnológica no puede hacerte nada; me lo hago yo, te lo haces tú, cuando no le damos el uso debido, cuando nos excedemos, cuando no lo usamos para nuestro provecho. Una red social no arruina una relación de ningún tipo, las relaciones las construimos o las destruimos nosotros.

3. Tomar acción. Se me ocurren las siguientes medidas concretas, toma las que te sirvan y por favor, si tienes más, compártelas!

  • No usar el cel durante comidas
  • Dejar de checarlo media hora antes de dormir (que no sea lo último que haces antes de cerrar los ojos por la noche)
  • No usarlo mientras estoy haciendo algo más (no perderse una plática, un momento, dejar de escuchar a alguien, sólo por checar el último tweet)
  • En resumen: checar las redes cuando tengo «tiempo muerto” que matar, y no matar con las redes mi tiempo de calidad

¿Estás de acuerdo en algo de lo que te platico? ¿Crees que estoy loca? Deja tu comentario! Y disfrutemos de todo lo bueno de las redes sociales, sin dejar de vivir =)

Marcia Benavides Villafranca

Nací y crecí en Ciudad Victoria. Creo que la familia es primero, que todo tiene una razón de ser, y me esfuerzo por encontrar siempre el lado positivo de las cosas.

De profesión, soy abogada egresada de la Universidad La Salle en esta ciudad. Por convicción, escribo con la misión de promover el desarrollo personal, la inteligencia emocional y el optimismo, bajo el lema que aprendí de mi abuelita, ¡siempre pa´delante!.

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