Reflexiones Victorenses

¿Cómo cerrar al cien el 2014 y empezar al mil el 2015?

Publicado el 05 de enero de 2015

No puedo decir que el 2014 haya sido el mejor año de mi vida, porque si bien me dejó cosas maravillosas, creo más bien que cada año que tenemos oportunidad de vivir es especial, cada uno con sus altas y bajas, sus aprendizajes y siempre creciendo. No sería justo comparar el año que termina con ninguno otro, porque todos los pasados han sido también de muchas bendiciones.

Decir que el 2014 fue fortísimo para mí, simplemente único y grandioso, eso sí.- Crecí en lo personal y espiritual, mi matrimonio se fortaleció con más comunicación y más confianza, conocí personas lindísimas que aportan muchas cosas positivas a mi vida, hice nuevas amistades. En lo profesional, subí un escalón que venía trabajando como cuatro años atrás. Este año por fin me comprometí a escribir en serio; abrí este blog, empecé con unas columnas para dos revistas impresas e inicié un libro.

En el 2014 también me pasó lo mejor que le puede pasar a una mujer y que me enseñó el más grande y puro amor, me convertí en mamá de un niño adorable.

En el aspecto negativo, no cumplí varias de las metas que me propuse; no he llegado a mi peso ideal y no he terminado el primer borrador de libro que empecé, como así me lo había propuesto para antes de que terminara el año. Tampoco leí tanto como hubiera querido.

¿POR QUÉ TE CUENTO ESTO?

No sólo porque sea mi blog, el objetivo no es aburrirte con mis propias experiencias hablando todo el tiempo de mí, de lo que he hecho y no he hecho, sino animarte a hacer la reflexión y la lista que yo te acabo de compartir.

Creo que la mejor manera de terminar al cien el 2014 y empezar con todo el 2015, es haciendo una alto. Te animo a que hagas una pausa y, papel y pluma en mano, anotes tus logros y fallas del año que hoy terminamos, enfocándote desde luego en lo positivo y el aprendizaje.

Por supuesto, es perfecta la ocasión que para fijar nuevas metas y planes, pero no olvidemos las que aún tenemos pendientes, más bien les podemos dar seguimiento haciendo los ajustes necesarios.

Por último, lo comenté en un post reciente y hoy lo repito por lo importante que en mi experiencia ha sido: aprovecha el final de año y comienzo de un nuevo para cerrar los capítulos pendientes y despedirte de lo que ya no aporta nada bueno a tu vida. Limpia, regala, cierra, tira. Respira, ábrete a lo nuevo y confía.

Como dicen por ahí: a lo pasado pisado, al presente de frente y al futuro, sin apuro.

Te auguro un año nuevo de muchísimo crecimiento, de éxitos, de paz y abundancia. Gracias infinitas por leerme. Nos vemos en el 2015. Siempre pa’ delante!

Marcia Benavides Villafranca

Nací y crecí en Ciudad Victoria. Creo que la familia es primero, que todo tiene una razón de ser, y me esfuerzo por encontrar siempre el lado positivo de las cosas.

De profesión, soy abogada egresada de la Universidad La Salle en esta ciudad. Por convicción, escribo con la misión de promover el desarrollo personal, la inteligencia emocional y el optimismo, bajo el lema que aprendí de mi abuelita, ¡siempre pa´delante!.

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