Reflexiones Victorenses

Cómo manejar tus emociones en el embarazo

Publicado el 05 de mayo de 2014

Todas las embarazadas atravesamos demasiados cambios, no solamente físicos, sino también psicoemocionales, que si bien son la manera de la naturaleza para prepararnos para ser mamás y por tanto no podemos decidir no tenerlos, pues es un hecho que sentiremos estos ups and downs, no tienen por qué ser un martirio ni complicarnos la existencia. Además de todos los cambios en nuestra persona, en esta etapa manejaremos pláticas sobre dinero y administración de todo lo que implica la llegada de un hijo, tal vez planear un baby shower, arreglar la casa, lidiar con el trabajo, etc. Para ello hay que ser emocionalmente inteligentes.

El cambio de humor fue para mí la primera señal de embarazo, mi esposo me lo hizo notar; estaba sensible, de repente sonriente y luego triste y así sucesivamente. Luego que lo confirmamos, e hice consciencia de que mis altibajos emocionales tenían una razón real, ahí mismo decidí que no me controlarían ellos a mí sino yo a ellos. No es lo más fácil pero tampoco es difícil.

Tal vez estás pensando que me estoy contradiciendo, por una parte te digo que no puedo evitar estas emociones que van y vienen y por el otro lado sostengo que debemos controlarlas. Te explico.

Voy aquí retomar un artículo que escribí hace algunas semanas sobre cómo controlar las emociones (puedes buscarlo aquí en el blog), explicaba que las emociones son las que no podemos decidir si las tenemos o no, son orgánicas y las percibimos por medio de los sentidos (esto lo explica la psicología). En cambio, los sentimientos son producto de la razón; ponía el ejemplo de la tristeza (emoción) y el sufrimiento (sentimiento). Igual sucede con el enamoramiento (emoción) y el amor (sentimiento).

Cuando estamos esperando un bebé, por la revolución de cambios hormonales que estamos pasando, necesariamente tendremos nuevas, distintas y revueltas emociones, debemos ser especialmente cuidadosas de nuestros sentimientos. Y es que, un sentimiento mal manejado nos puede ocasionar conflictos con las personas que más apreciamos, como nuestra pareja, amigas o familiares, sobre todo porque es una etapa en la que mucha gente se acercará a querer dar consejos u opiniones que no hemos solicitado, nos hablarán sobre nuestra apariencia física, nos dirán cuánto tiempo debemos dar leche materna al bebé, que cómo hay que educarlos, etcétera.

Entonces, ¿qué hacer? Conciencia. Simplemente hay que estar alertas de las emociones que nos crea la noticia de que seremos mamás y todo al respecto, y saber llevarlas por buen camino. Si recibimos un comentario que nos parece desagradable, desecharlo en vez de concentrarnos en él. Si algún cambio físico nos motiva desilusión, pensaremos primero en las ventajas del embarazo y agradeceremos el precioso don de la maternidad. También funciona hablar sobre nuestras emociones para no estancarlas, hay que desahogarnos.

Especialmente me ha funcionado poner cuidado en esta etapa en mi relación de pareja (tengo cambios emocionales pero no por eso armo berrinches cuando sé que no tienen sentido, antes procuro expresarle a mi esposo cómo me siento, le comunico cuando no quiero respuestas sino sólo que me escuche, etcétera), y en la que tengo con mi mamá (relación que cobra especial importancia porque la valoras y la necesitas más), hablando las cosas siempre claras y con amor.

Te invito a disfrutar tus emociones, encausar tus sentimientos y vivir con total plenitud el maravilloso regalo que es el embarazo. ¡Bendiciones!

#siemprepadelante

Marcia Benavides Villafranca

Nací y crecí en Ciudad Victoria. Creo que la familia es primero, que todo tiene una razón de ser, y me esfuerzo por encontrar siempre el lado positivo de las cosas.

De profesión, soy abogada egresada de la Universidad La Salle en esta ciudad. Por convicción, escribo con la misión de promover el desarrollo personal, la inteligencia emocional y el optimismo, bajo el lema que aprendí de mi abuelita, ¡siempre pa´delante!.

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