Reflexiones Victorenses

¿Cómo saber si estás avanzando?

Publicado el 29 de abril de 2015

Si ya has decidido que quieres ser mejor persona, probablemente andas bien emocionado(a) y quisieras hacer todo a la vez. Y quisieras ya terminar ese proyecto que tiene años en tu mente, ya tener el cuerpazo y el negocio de tus sueños, tener la relación más divertida y que simplemente todo fluya como en tu mente aparece, perfecto.

Pero la realidad es que la emoción se pasa después de unos días, el cambio toma tiempo, todo lo que vale la pena toma tiempo, de hecho dicen por ahí que nada que valga es fácil ni rápido.

Entonces resulta que pasan algunas semanas y, cuando ya no está la emoción, ya no es tan fácil seguir en el camino para lograr tus metas; llega la flojera, la duda, el auto-sabotaje (de esto escribiré más en los próximos días) y te abrumas un poco entre tantas cosas que quieres hacer y, entonces,renuncias. ¿Por qué?

La principal razón para que abandonemos nuestro camino a ser mejores (mejores personas, mejores estudiantes, jefes, deportistas, empleados, padres, o lo que sea), en mi experiencia, es que no vemos resultados tan pronto como quisiéramos, y en algunos casos aparentemente no podemos siquiera medir si hay o no un avance y así nos desanimamos, porque aunque ya sabemos que no estamos haciendo quesadillas, una parte de nosotros (la mayor parte) quiere ver el cambio ASAP, ipso facto, para ayer.

Bueno, hoy te comparto una idea práctica para que puedas apreciar el cambio que estás logrando día a día, y así te mantengas motivado(a) y sobre todo disciplinado(a).

“La motivación es lo que te hace empezar y el hábito es lo que te hace continuar.”

Se trata de que hagas una tabla/gráfica muy sencilla pero efectiva (ver imagen abajo) que te permitirá medir tu progreso, teniendo en mente que aunque hagamos un plan semanal o mensual, y tengamos metas a corto, mediano y largo plazo, siempre hay que llevar las cosas un dia a la vez para seguir el paso lento pero seguro.

Entonces, tomaremos la semana para las columnas y dependiendo de tus metas será el número de filas, puedes ponertodas las que quieras pero yo te sugiero que no quieras hacer 5 nuevos hábitos de golpe, es mejor empezar con 2 o 3 de manera firme y constante, o si ya tienes algunos pues irlos reafirmando, e ir añadiendo otros poco a poco. Ahora, claro que no todas las acciones tienes que hacerlas todos los días, depende de tus metas específicas, y entonces irás palomeando, poniendo una happy face  o lo que tu quieras para ir señalando qué días cumpliste con los objetivos que te fijaste. La idea es llegar a tener una tabla completa, o sea cuando logres cumplir todos los días de la semana (o los que tú te propongas) con todos tus objetivos.

La sugerencia aquí es que tengas esta tabla (o las tablas que necesites) en un lugar que veas todos los días, ya sea en tu agenda, tu espejo, el celular o en un corcho en la puerta de tu cuarto. Otra idea es que puedes incluso desglosarla según tus prioridades y hacer una segunda tabla, por ejemplo si tu estás muy clavado con lograr un físico desarrollado, puedes poner qué días te tocará ejercitar brazo/pierna/abdomen/fuerza/cardio, etc. Si necesitas cuidar mucho tu dieta y sientes que estás fallando en algo pero no sabes en qué, también pudieras hacer una tabla por día con tiempos y checar tus comidas de todos los días, de manera que puedes hacer consciencia de en dónde necesitas esforzarte más: almuerzo, comida, cena o snacks.

Sé que esta actividad puede parecerte como de kínder porque es aparentemente muy sencilla, pero recuerda que a veces las cosas son tan sencillas, que no las hacemos. Si decides hacer este ejercicio te darás cuenta: en qué vas bien, en qué necesitas aplicarte más e incluso qué actividades tal vez debes olvidar porque ni siquiera en realidad te importan tanto.

**Extra. Si te gusta el rollo de las apps, hay muchas que sirven para medir el progreso de tus metas. Yo he usado una que se llama My Wonderful Goals, que justamente te permite plasmar tus objetivos y palomear cuando los has cumplido, en lo particular regresé a mi libretita porque para mí no hay nada como palomear con papel y pluma, pero es una buena opción para los que sí les funciona el cel.

Por favor siéntete libre de dejarme cualquier comentario o idea que quieras compartir. Ánimo.

Marcia Benavides Villafranca

Nací y crecí en Ciudad Victoria. Creo que la familia es primero, que todo tiene una razón de ser, y me esfuerzo por encontrar siempre el lado positivo de las cosas.

De profesión, soy abogada egresada de la Universidad La Salle en esta ciudad. Por convicción, escribo con la misión de promover el desarrollo personal, la inteligencia emocional y el optimismo, bajo el lema que aprendí de mi abuelita, ¡siempre pa´delante!.

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