Reflexiones Victorenses

La Nueva Depresión: ¿Estás ahí?

Publicado el 15 de febrero de 2016

La depresión es una enfermedad de la que se habla poco y, sin embargo, se cree, de hecho, que es la enfermedad que a más personas afecta.

Lamentablemente se discute poco, pues para la sociedad, no es lo mismo decir “tengo gripa” a “estoy deprimido(a)”. Hablar de nuestros sentimientos y emociones, de la que sea, no siempre es fácil, mucho menos si se trata de una puede hacernos sentir inseguros.

De hecho, puede ser tan difícil que quienes la padecen a veces no lo comentan ni con ellos mismos; muchas personas viven con depresión por años, sin siquiera hacer consciencia de su situación, menos aceptarla y aprender a salir adelante.

Cómo Puede Empezar La Depresión

Pienso que lo complicado de esta enfermedad crónica es que puede empezar de manera “disfrazada”, muy disimuladamente, haciéndose pasar por un exceso de flojera, cansancio o estrés, que termina generando un círculo vicioso. Una ocasión leí incluso que en cuanto más duerme una persona más sueño le da y más cansancio le provoca, me hizo lógica entonces porque es fácil sentirse atrapado en ese círculo.

Te sientes triste, te quieres olvidar de todo y entonces te duermes, pero duermes y duermes y te da más y más sueño, despiertas ahora con dolor de cabeza causado por tanto dormir, te tomas una aspirina y esperando que se vaya el dolor, vuelves a dormir.

Las personas en esta situación, también por lo general dejan de hacer ejercicio y comen más comida chatarra, lo que agudiza el problema sin que se den cuenta.

Tengo entendido que en los casos más difíciles a una persona con depresión le es difícil incluso pararse, bañarse y lavarse los dientes. Algunas señales de que puedes estar deprimida(o) son: tristeza constante, conducta pesimista, cansancio, irritabilidad, nervios excesivos, duermes mucho o tienes insomnio, ausencia de motivación, pérdida de iniciativa, indiferencia afectiva, inconstancia emocional, conducta antisocial, bajo rendimiento, falta de interés en el arreglo personal, entre otros. Si reconoces varias de estas características en tu estado de ánimo, analízalo, puedes estar deprimido(a).

Ahora, según los psicólogos existen varios grados de depresión y distintas maneras de tratarla, puede ser con terapia o medicamentos. Pero para el propósito de esta reflexión, no entraré en ese grado de dificultad porque sencillamente no es un tema que yo conozca lo suficiente. Te sugiero respetuosamente que si padeces (o crees padecer) de hecho depresión clínica, pide ayuda. Hay muchos libros y videos interesantes en youtube, pero lo ideal sería consultar con un experto.

La Nueva Depresión

De lo que yo quiero hablarte es más bien de esa depresión con la que muchos en algún momento se acostumbran a vivir, la más peligrosa en mi opinión, yo le llamo “la nueva depresión”. Es la que no es tan grave como para que te quedes tirada(o) en tu cama pensando literalmente en lo peor, pero sí lo suficientemente mala para resignarse a sólo existir, y no vivir para nada.

Cuando menos lo esperas, vas por tu vida en carácter de zombie, en automático, levantándote a diario, yendo a trabajar a un trabajo que odias porque “tienes” que hacerlo, regresando a casa a las exactas mismas actividades y pláticas, repitiendo el día a día totalmente sin sentido y siempre con falta de propósito. Daría lo mismo si fueras un robot. Pero no tiene que ser así.

Nadie estamos excentos de sentirnos tristes o tener pequeñas “crisis existenciales”, más bien, todos en algún momento nos hemos sentido algo deprimidos. Es completamente normal. El problema es cuando permitimos que la depresión nos rebase y luego no encontramos salida. ¿Te has sentido alguna vez así? Eso no es calidad de vida.

Probablemente un psicólogo me diría que no le puedo echar la culpa a una persona deprimida por estar deprimida. Y de verdad, para nada es mi intención juzgar, espero no me malentiendas. Creo honestamente que cada quien somos dueños de nuestra vida, nuestra felicidad y nuestras decisiones de cómo nos sentimos. Creo que elegimos libremente todos los días a qué emociones le damos rienda suelta.

Hoy quiero compartirte algunos sencillos tips para automáticamente sentirte bien y evitar así estos ciclos viciosos que pueden eventualmente generar depresión, y ahí sí, quizá ya no sea suficiente la voluntad para sentirnos bien.

Tips Evita Depresiones

  1. Haz una lista de todas las bendiciones o cosas buenos que tienes en tu vida y da gracias por ellas.
  2. Pide perdón y agradece ser perdonado.
  3. Arréglate. Ponte guapa(o).
  4. Come saludablemente.
  5. Haz ejercicio.
  6. Piensa en otra cosa. Cuando te sientas triste, simplemente cambia tus pensamientos negativos rápidamente por algo que te haga sonreír, como algún buen recuerdo o planes.
  7. Aléjate de personas o lugares que alimenten la depresión.
  8. Cuida lo que lees y lo que escuchas, que sea positivo.
  9. Haz algo que te guste, ya sea andar en bici, pintar, bailar, o lo que sea.
  10. Y mi favorita, ayuda a alguien más, de cualquier manera que puedas.

Éstas son sólo cosas prácticas que puedes intentar. Y si reconoces que tienes algún tiempo sin sentirte bien y no encuentras el mínimo de motivación para tú sola(o) empezar a cambiar tu situación, no dudes en buscar ayuda. También hay muchísimos libros sobre el tema que te pueden ayudar. ¡La felicidad es una responsabilidad y un derecho de todos. Así que ánimo, cada día es una nueva oportunidad!.

Te agradecería muchísimo si pudieras compartir esta reflexión con alguien a quien quizá pueda ayudar. ¡Te deseo una excelente semana!

#siemprepadelante

Marcia Benavides Villafranca

Nací y crecí en Ciudad Victoria. Creo que la familia es primero, que todo tiene una razón de ser, y me esfuerzo por encontrar siempre el lado positivo de las cosas.

De profesión, soy abogada egresada de la Universidad La Salle en esta ciudad. Por convicción, escribo con la misión de promover el desarrollo personal, la inteligencia emocional y el optimismo, bajo el lema que aprendí de mi abuelita, ¡siempre pa´delante!.

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