Reflexiones Victorenses

¿Por qué echarle ganas a tu arreglo personal?

Publicado el 24 de marzo de 2014
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“No matter how you feel, get up, dress up and show up.”

(Sin importar cómo te sientes, párate, arréglate y preséntate.)

¿Qué es primero, verse bien o sentirse bien? Si no nos gustamos físicamente a nosotros mismos, difícilmente nos sentimos bien emocionalmente. Y si no tenemos bienestar emocional, nos dan pocas ganas de cuidar nuestra apariencia, y por tanto menos nos gustamos.

Para nada tengo conocimientos en belleza, pero a lo que sí dedico mi tiempo es al crecimiento personal. Y el hecho es que la salud física y la emocional están íntimamente vinculadas. Yo, por lo menos, tengo claro que cuando me miro al espejo y me gusta lo que veo, me siento mejor, y ello se convierte en autoestima y seguridad.

La mujer y el hombre que cuidan su arreglo físico son tan atractivos, porque verse bien genera sentirse bien. Así, no es realidad el cómo se ven, sino lo que proyectan, lo que atrae tanto.

Lo anterior explica por qué, cuando alguien tiene baja autoestima, problemas o inestabilidad emocional, tiende a descuidar su cuidado y “mantenimiento” personal, y esto a su vez genera percibirse a sí mismo poco atractivo, terminando en un círculo vicioso que, en extremo, genera enfermedades como la depresión, la obesidad, la anorexia y la bulimia, por mencionar algunas. Todas éstas son previsibles.

Hagamos pues consciencia, hombres y mujeres, de que es un deber propio esmerarnos en nuestro aspecto físico, en la inteligencia de que ello deriva en salud emocional. Luego, para que esa consciencia trascienda, hay que ponerla en práctica. ¡Hay que ponernos guapos!

El primer tip que me viene a la mente, es usar la herramienta más poderosa que conocemos hasta hoy: el internet. Si googleas y complementas en youtube cómo vestir de acuerdo a tu edad, tu tipo de cuerpo, tu complexión y tu color de piel, encontrarás más información de la que quieras saber, sin pagar un peso. En el caso de las mujeres, invertir algo de nuestro tiempo en aprender y practicar trucos básicos de maquillaje y peinado, es esencial.

Sin necesidad de consultar un profesional en imagen física (lo cual si podemos y queremos pagar, estoy segura, es fabuloso), sino sólo experimentando y siendo sinceros con un@ mismo, podemos aprender a mejorar nuestra apariencia, y por ende, nuestra autoestima. Te platico mi experiencia.

Mi color favorito es el negro. Claro que, al entrar a una tienda de ropa acostumbraba ir directamente a la sección de ese color, y en segundo término buscaba el blanco, el beige, dorado o café; ¡igual de serios!. Con el tiempo, sin embargo, me he dado cuenta que cuando me visto de rojo, naranja, verde o amarillo, recibo más cumplidos sobre cómo me veo, lo que obviamente me hace sentir bien. ¿Qué he aprendido? Que me favorecen más los tonos vivos. Puedo seguir vistiéndome siempre de negro, o puedo aceptar el feedback de gente amable que he recibido -gratis-, para mi propio beneficio.

Otra manera muy práctica de mejorar automáticamente la apariencia es echando mano de accesorios, comúnmente los desestimamos demasiado. Cintos, pashminas, diademas y demás artículos para el cabello, collares, aretes y derivados de la joyería, los zapatos, la bolsa; hacen una grandísima diferencia en la percepción de la mujer. (A mí los tacones me brindan cierto sentido de seguridad). Y ojo, no necesitas gastar mucho dinero para vestirte y arreglarte bien, hay opciones para todos los gustos y presupuestos, se trata de invertir inteligentemente en algunos accesorios claves que puedas combinar de muchas maneras.

En el caso de los hombres, si bien tienen algunas opciones de accesorios, ustedes tienen más como “esenciales”. Bien peinados y afeitados; si llevan barba o bigote, también cuidados. Usen perfume y enjuague bucal. Zapatos siempre limpios. Listo. Un hombre pulcro siempre acapara miradas.

Finalmente, nunca está de más mencionar lo que ya sabemos. Hay que comer frutas y verduras, tomar agua y hacer ejercicio; de la misma manera en que hay que cuidar el bienestar emocional. No olvides, somos mente, cuerpo y espíritu.

No esperes a tener una ocasión especial, y menos a que te den ganas de arreglarte para hacerlo. Sólo párate y hazlo. Te verás y te sentirás mejor. Y recuerda, la educación, los buenos modales y la sonrisa, son gratis.

#siemprepadelante

Marcia Benavides Villafranca

Nací y crecí en Ciudad Victoria. Creo que la familia es primero, que todo tiene una razón de ser, y me esfuerzo por encontrar siempre el lado positivo de las cosas.

De profesión, soy abogada egresada de la Universidad La Salle en esta ciudad. Por convicción, escribo con la misión de promover el desarrollo personal, la inteligencia emocional y el optimismo, bajo el lema que aprendí de mi abuelita, ¡siempre pa´delante!.

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