Reflexiones Victorenses

Yo sí le deseo éxito a CDV

Publicado el 12 de junio de 2017
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Tamaulipas es un estado al que cada día es más complicado gobernar, con una de las fronteras más importantes con Estados Unidos pues, comercialmente hablando, por ellas pasa gran parte del intercambio comercial entre ambos naciones, lo que deja a la imaginación que seguramente también por ahí circulan enormes cantidades de mercancía ilegal.

Querer hablar o desear que le vaya mal a nuestro Gobierno es, como se dice, escupir hacia arriba; por eso yo le deseo éxito al Gobernador (no por él ni por su partido), sino por el bien del Estado.

Y es que un estado no solo ocupa de la voluntad de un gobernador (queda claro que no es suficiente), no, se ocupa en primer término del apoyo absoluto de la Federación, sobre todo para el tema de seguridad, pero también es indispensable una sociedad integrada y participativa que haga contrapeso a los excesos que, malamente, se dan con normalidad en el pasado y en el presente.

En este sentido, hemos visto cómo cada vez más grupos importantes de la sociedad están metidos en la toma de decisiones; ejemplos hay varios, solo por nombrar algunos, como los que han decidido participar en las mesas de seguridad que empezaron en Tampico y que hoy en nuestra Ciudad también están dando resultados; no les ha sido fácil, pero el interés y la persistencia lograrán que se cumplan los objetivos deseados.

Hablando de Victoria, una ciudad que ha sido muy golpeada por la inseguridad, también ocupa del apoyo del Gobernador, porque por el lado por donde se le vea es una ciudad burocrática, que depende en gran medida de lo que el gobierno haga o deje de hacer.

Seguramente hay quienes lo mal aconsejan sobre la idea de que al dejar de invertir en Victoria sería castigar a una ciudad que siempre fue “priista”, porque eso también es apostarle al fracaso de una sociedad, pero también a prolongar el problema de inseguridad, porque al no haber flujo circulante en la Ciudad los negocios empiezan a correr personal y acaban por cerrar.

Lo anterior provoca una tasa de desempleo más grande de lo que tenemos y, por ende, familias y jóvenes sin la posibilidad de tener un sustento que los mantenga; todo eso rompe con esa cadena de progreso y acaba enviando a los muchachos sin empleo a las filas de la delincuencia, por la falta de oportunidades.

Creo que deberían de entender que quienes en un pasado hicieron los grandes negocios hoy en día ya no viven aquí, y ni siquiera invirtieron, en comparación con los comercios que día a día se esfuerzan por generar fuentes de empleo y contribuir al desarrollo de nuestra Ciudad.

Por estas razones, yo sí le apuesto al éxito del Gobernador para que a mi Estado y mi Ciudad le vaya mejor, donde su sociedad tenga la posibilidad de estar tranquila, de tener una mejor calidad de vida, pero sobre todo una sociedad que sea feliz. Con eso ganamos todos.

UN SISTEMA QUE HACE DUDAR

Lo sucedido la semana pasada en el proceso electoral es una muestra más de que nuestro sistema político ya está caducado.

Las elecciones fueron cubiertas por miles de personas que perteneciendo a partidos políticos cuidaron el voto del ciudadano y que además fueron electos por el INE y que una vez acabada la jornada electoral tuvieron que contar y firmar el acta del total de los votos en cada casilla que les tocó representar.

Por esta razón decir que el proceso electoral fue amañado o manipulado debe ser totalmente falso; desde luego que pudo haber irregularidades como ya las hemos visto, pero que al momento del reconteo votos más o votos menos cualquier partido varía, pero la tendencia se mantiene igual.

Si digo que el sistema político está caducado es porque nuestro país ante elecciones tan competidas y ante la baja participación que en cada elección se presenta (cerca del 60%) es necesario pensar en nuevos mecanismos para que el ganador sea respaldado por la mayoría, es en ese sentido que plantear una segunda vuelta electoral pudiera venir a ayudar en acabar con la incertidumbre y que al final quien resulte ganador sea avalado por la mayoría.

Desde luego que con procesos tan cerrados como los de la semana pasada y la importancia de esa elección para los diferentes partidos la duda queda en el aire, por eso la necesidad de plantear un nuevo sistema electoral.

Pepe Cárdenas Castillejos