Béisbol

De ídolo a marinero

Publicado el 11 de diciembre de 2013
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Ganarse el mote de ídolo en un equipo como los Yankees de Nueva York es muy difícil, ser amado por los que pagan los boletos es una cosa que pocos pueden presumir en esa novena. Robinson Canó ya tenía ambas cosas ¿Y luego? La maldita agencia libre, un mal consejero y el cochino dinero.

Canó, debutó en 2005. Nació Yankee y todos y cada uno de sus 1649 hits los logró con la camiseta de los mulos de Manhattan. Después de 8 temporadas, una Serie Mundial ganada en 2009 y de haberse echado a la bolsa el cariño, la admiración y la confianza de los seguidores de la franquicia más ganadora en la historia de los deportes, se quiso ir.

Todos pensábamos que después del retiro de Derek Jeter, este hombre sería el estandarte Yankee. Él tenía otros planes.

Hace más o menos un año, el pelotero dominicano contrataba como su nuevo representante y agente al rapero Jay-Z. Sabiendo que al finalizar la temporada 2013 se podía negociar con cualquier equipo para dejar Yankees, esto fue una muy mala noticia para los que seguimos a la pelota. Jay-Z iba tras los billetes y ajeno totalmente al deporte, pues ¿qué buenos consejos podía darle a Canó?

La pasada semana, el desenlace de esto. Canó se vuelve multimillonario, un nuevo contrato de 240 millones de dólares y 10 años con ¡Los Marineros de Seattle!

Robinson, el referente Yankee, deja al equipo de Nueva York para irse con una de las franquicias que jamás han ganado una serie mundial en su historia. Bueno, jamás han ganado la Liga Americana. Es decir, en toda su historia nunca han jugado el clásico de otoño. Y desde 1977, Seattle sólo ha jugado cuatro veces en playoffs, la más reciente en 2001.

De los Marineros podemos decir que tienen uno de los estadios más bonitos de todo MLB, Safeco Field. Recordamos a Ken Griffey Jr. en ese uniforme, que Yankees de ahí reclutó a Ichiro y que en algún momento honesto en la vida de A-Rod, éste jugó en Seattle. Hoy en día no hay mucho que comentar; tienen a Félix Hernández, quien pudiera ser el pitcher más dominante de la liga pero eternamente criticado por no salir de una novena en la que jamás ganará nada.

En resumen, Canó enterró sus aspiraciones volver a ganar una serie mundial. Deportivamente puede que lo más que llegue a hacer es estar en algún juego de estrellas. Tristemente, ni siquiera llega a un equipo en el que sería el ídolo, pues ese puesto ya lo tiene el ya mencionado lanzador Félix Hernández. Robinson, renunciaste a los trofeos. Por ahí se escucha que podría ser el mejor bateador en la historia de Seattle, pues tampoco. Ya lo es Griffey Jr. y nada ni nadie le quitará ese puesto.

Decidiste dejar a un lado los reflectores de Nueva York, el estandarte de ídolo Yankee y la responsabilidad de llevar a una novena a ganar su Serie Mundial número 28 para llegar a un modesto equipo que en toda su historia jamás han sido los mejores, ni siquiera de la Liga Americana.

Agarraste los billetes y nadie te culpa, sólo tú irás a dormirte todas las noches en tu mansión pensando ¿qué hubiera pasado si hubiera decidido buscar un lugar en dónde son inmortalizados Babe Ruth, Joe DiMaggio o Mickey Mantle? Tenías todo para ser recordado en Yankee Stadium para toda la historia y lo dejaste ir.

Aquí, desde el sillón, esperamos que a Canó no lo hunda la avaricia, aunque parece que mientras tenga de consejero a Jay-Z no hay nada por hacer.

Alejandro Nicolás Peña Salazar

Apasionado del béisbol, seguidor incansable de toda la actividad de la pelota en el mundo, aficionado de los Phillies. Fanático de las grandes atrapadas y los cerrados duelos de pitcheo, creyente del juego limpio y del talento natural. Creador y editor de www.desdeelsillon.mx ; analista, columnista y comentarista del rey de los deportes. Orgulloso de haber nacido en Ciudad Victoria con el juego en la sangre y con el deseo de impulsar a las nuevas generaciones a que conozcan la magia que surge del diamante.