Tennis

Roland Garros, un torneo sin techo

Publicado el 23 de mayo de 2016

En el Open de Australia disfrutaban históricamente de la cubierta de la Rod Laver Arena, un pabellón multiusos, y construyeron dos pistas más con techo retráctil, la Hisense Arena y después la Margaret Court. En Wimbledon, cansados de las interrupciones por la lluvia, taparon la central en 2009 para garantizar a las televisiones, que pagan un dineral, que habría todos los días partidos en directo de las mejores raquetas. En 2019 cerrarán también la segunda cancha de más aforo.

El US Open, por su parte, estrenará este año la cubierta de la Arthur Ashe, la superficie más grande del planeta con capacidad para 22.000 personas. Lo que han hecho los otros tres Grand Slam aún no lo ha hecho Roland Garros, que empezó ayer con interrupciones por la lluvia y que sufrirá las inclemencias meteorológicas durante toda la primera semana de competición, precisamente cuando más partidos hay porque son las rondas iniciales.

De los 32 partidos programados, entre ellos el debut de Garbiñe Muguruza, Albert Montañés y Roberto Carballés, sólo terminaron 10, entre ellos los de Sara Sorribes y Lara Arruabarrena, derrotadas a la primera. El plan de remodelación de los Internacionales de Francia, anunciado a bombo y platillo desde 2011, se ha ido parando sistemáticamente año tras año por culpa de los ecologistas y los vecinos del Bois de Boulogne, que no quieren que la expansión del torneo acabe con el verde de la zona. La última previsión es que hasta 2019 la Philippe Chatrier no se cubrirá, algo que permitirá también una sesión nocturna.”La edición de 2018 debería resultar bastante alterada ya que la pista central no estará terminada”, pero “se intentará hacer los trabajos de la forma menos visible posible”, dicen desde la organización. Es exactamente lo que vivió el US Open en su pasada edición, con un techo a medio terminar pero que no influyó en la capacidad de la pista ni en el desarrollo del Abierto.

En 2019 las obras habrán terminado y la Chatrier contará con su deseado techo retráctil, que no sólo servirá para evitar el inconveniente de la lluvia sino también para prolongar la jornada de tenis más allá del anochecer. “No serán sesiones de noche como Australia y el Open de Estados Unidos sino más bien una sesión de tarde” que no obligue a suspender el tenis por falta de luz hacia las 21.30 hora de París.La segunda jornada de Roland Garros, con una previsión de 66 partidos, sigue sin empezar como consecuencia de la lluvia. Desde el aeropuerto de París-Orly han informado a la organización de que habrá un parón de tres a cuatro horas donde se podrán disputar algunos partidos, al menos los del primer turno. De momento, se han cancelado 12 partidos del último turno, entre ellos el de Carla Suárez.

Con información de Marca.

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