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Meryl Streep, la actriz más nominada y premiada en esta ceremonia habló de Donald Trump y la diversidad en Hollywood.

Publicado el 09 de enero de 2017

Meryl Streep, la actriz más nominada y premiada en esta ceremonia habló de Donald Trump y la diversidad en Hollywood.

Uno de los momentos más emotivos de la 74ª entrega del Golden Globe ocurrió cuando la gran Meryl Streep fue condecorada con el premio Cecil B. DeMille, entregado a aquellos miembros del mundo del entretenimiento que han destacado por su gran labor.

Tras un muy emocionante discurso de la también increíble Viola Davis, Meryl recibió este galardón honorífico y dio el discurso más emocionante de la noche. “Tendrán que perdonarme. He perdido la voz por gritar y lamentarme este fin de semana”, dijo tras tomar el micrófono, quizás refiriéndose a la dolorosa muerte de Carrie Fisher y su madre Debbie Reynolds días antes de esta ceremonia.

La actriz inició citando las palabras de Hugh Laurie sobre cómo la Asociación de Prensa Extranjera de Hollywood es parte de “los segmentos más denigrados en la sociedad estadounidense en este momento. Piensen en ello: Hollywood, los extranjeros… y la prensa. Pero, en realidad ¿quiénes somos y que es Hollywood?”, preguntó la actriz para luego hablar de los orígenes de ella y algunos actores y actrices presentes en dicha ceremonia como Sarah Paulson, Sarah Jessica Parker, Amy Adams, Natalie Portman, Ruth Negga, Viola Davis, Dev Patel y Ryan Gosling. “Hollywood es un montón de gente de otros lugares. ¿Dónde están sus actas de nacimiento?” cuestionó la actriz sarcásticamente. “Hollywood está lleno de inadaptados y extranjeros; y si echas a todos fuera, sólo podrás ver fútbol y artes marciales mixtas… y eso no es arte”, dijo con voz entrecortada pero firme para luego ser aplaudida por todos los presentes en el legendario hotel Beverly Hilton.

Streep afirmó que “sólo le habían dado tres segundos para decir eso” y luego continuó su discurso para afirmar que en 2016 había visto poderosas actuaciones que le quitaron el aliento. “Pero hubo una en particular que me impactó y me rompió el corazón. No porque fuera buena –no había nada bueno en ella– pero fue efectiva y logró su cometido: hizo reír a la audiencia. Fue el momento en el que el hombre al que le fue solicitado ocupar la silla más importante de nuestro país [Donald Trump] imitó a un reportero discapacitado… Me rompió el corazón cuando lo vi, y todavía no puedo sacarlo de mi cabeza porque no estaba en una película, sino en la vida real. Este instinto de humillar a alguien en una plataforma pública, se filtra hacia la vida de todos y da permiso para que otros hagan lo mismo. La falta de respeto incita más faltas de respeto. La violencia incita a más violencia. Cuando los poderosos usan su posición para humillar a otros, todos perdemos”.

Meryl se refirió al momento en el que Donald Trump –presidente electo de los Estados Unidos– se burló públicamente de Serge Kovaleski, un periodista discapacitado del periódico The New York Times. Posteriormente, le habló directamente a la prensa sobre la importancia de enfrentarse al magnate. “Necesitamos a una prensa con principios. “Le pido a la Hollywood Foreing Press y a todos en nuestra comunidad que nos unamos para apoyar y proteger a los periodistas porque los necesitaremos, y ellos a nosotros, para salvaguardar la verdad”.

Para finalizar su emotivo y poderoso discurso, Meryl Streep recordó que “alguna vez estaba en un set quejándome de algo y Tommy Lee Johes me dijo ‘¿No es un gran privilegio ser un actor, Meryl?’ y sí, lo es y tenemos que recordarnos a nosotros mismos que es un privilegio y una responsabilidad”. Al borde del llanto, la actriz más nominada y premiada en la historia de los Golden Globes –ha recibido 30 nominaciones y 9 premios en su carrera– citó a Carrie Fisher y dijo: “Como mi amiga, la querida Princesa Leia, me dijo una vez: ‘Toma tu corazón roto… y conviértelo en arte’. Gracias, Prensa Extranjera”.

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