6 de Julio 1997

El Príncipe cumple 500 años

Publicado el 16 de enero de 2014
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Cuando NICOLAS MAQUIAVELO escribió su inmortal obra literaria nunca imaginó que cumpliría el propósito de perdurar en el quehacer político. ANA MARIA SALAZAR, visitó Tamaulipas y entre líneas destacó la obra de MAQUIAVELO a quien le reconoció que su obra “El príncipe” sigue tan vigente como hace 500 años.

Después la Sra. SALAZAR, por cierto arraigada en México, después de haber ocupado la Sub-Secretaria Adjunta en el Departamento de Defensa en los Estados Unidos, resalta que para MAQUIAVELO “las relaciones entre individuos, empresas y naciones, son por naturaleza conflictivas”.

MAQUIAVELO, define que el comportamiento de los seres humanos es ingrato, simula lo que no son, huyen del peligro, están ávidos de ganancias para enriquecerse. Desde entonces cuando alguien afirma que la idea maquiavélica de que “el fin justifica los medios”, no es otra cosa que, para la obtención y retención del poder, todo lo que sea necesario para obtenerlo está justificado.

También vale la pena rescatar algunas recomendaciones de MAQUIAVELO para los aspirantes a líderes:

  1. Tener la grandeza de buscar el consejo de los expertos y la inteligencia de imitar el comportamiento de los mejores.
  2. La posibilidad de hacer uso de la crueldad y la violencia para mantener la estabilidad y el poder.
  3. Promover la existencia del gobierno como una entidad con la responsabilidad de promover el bien común.

La facilidad para convertirse en un líder corrupto proviene de los rasgos personales de cada ser humano. De ahí que no se debe de justificar, ni mucho menos aceptar, que los gobernantes expresen que haciendo obras materiales y protegiendo los intereses del pueblo, se realicen actos de corrupción. ¡Cínicos y Sinvergüenzas!

Cuando MAQUIAVELO le recomienda al Príncipe, deslindarse de lo ético para ser respetado le dice”…La condición humana es ingrata, inconstante y cobarde, por tanto, es mejor que el príncipe sea temido que amado…” De ahí se reconoce lo sucio que puede ser el ejercicio del poder, por eso se multiplicaron gobernantes corruptos y brutalmente enriquecidos a la sombra de los cargos públicos.

La sociedad civil exige castigos ejemplares para aquellos que traicionaron la confianza que se les depositó. Basta de impunidad para los burócratas sexenales que se están burlando de la aplicación de la ley y de la impartición de justicia.

No existe ninguna justificación para que los servidores públicos se burlen de la sociedad civil y satisfagan en su beneficio, el criminal saqueo de las arcas y recursos públicos. El imperio de la aplicación de la Ley deberá de ser implacable para castigar el tráfico de influencias, la desviación de programas sociales, el favoritismo en la adjudicación de la obra pública, el gobernar con socios, cómplices e incondicionales proclives a la corrupción, para justificar sus intereses personales.

Por todo lo anterior, podemos afirmar que NICOLAS MAQUIAVELO y su obra El Príncipe, después de 500 años sigue siendo lectura obligatoria.

Lic. Rafael Diez Piñeyro

Abogado. Politólogo. Autor de la columna “6 de Julio de 1997” en los principales medios de comunicación en el Estado, y del programa televisivo “La caja de Pandora”. Analista Político. Conferencista, Comentarista en Radio y la Televisión.