Acá por la Sierra Madre

El sepulcro del amparo eléctrico

Publicado el 21 de enero de 2014
Share on Facebook0Tweet about this on TwitterShare on Google+0Pin on Pinterest0Share on LinkedIn0Digg thisShare on Tumblr0Email this to someone

La evolución jurisprudencial del amparo promovido en contra de los avisos de corte del suministro de energía eléctrica (recibo de luz) ha transitado del proteccionismo a un modelo de mercado. Ha pasado de tratar a la Comisión Federal de Electricidad como una autoridad, a valorarla realmente como una prestadora de servicios que requiere la debida contraprestación por parte del usuario.

Hace más de 10 años, el corte de energía eléctrica, jurídicamente, tenía carácter de acto de autoridad pues el Estado los ejercía como facultad más que como una consecuencia al incumplimiento de un contrato. Fue un defecto que propiciaba que dueños de casas y negocios pudieran atrasarse en el pago y, sabedores del inminente corte de luz, promovían un amparo para evitarlo a través de la suspensión provisional y definitiva. A su vez, se generaban largos juicios que muchas veces culminaban con una negociación ante la CFE, en la que ésta era la menos beneficiada.

Bajo este orden de ideas, no había razón válida para mantener la procedencia del amparo en contra del corte de luz. Ningún razonamiento podía justificar que alguien dejara de pagar el servicio de energía eléctrica y que la justicia federal estuviera de su lado. Era imposible pensar en una empresa de clase mundial, si sus relaciones comerciales seguían siendo vistas como actos de autoridad, equiparables a un embargo precautorio o una expropiación.

Apenas la semana pasada se dio la estocada final a esta inconsistencia del sistema jurídico y económico de nuestro país. El Pleno del XVI Circuito resolvió la Contradicción de Tesis 1/2013 en la que señaló que el juicio de garantías promovido contra el aviso-recibo que expide la CFE es de improcedencia notoria y manifiesta. Esto quiere decir que con este precedente ya ni siquiera se entrará al estudio del asunto porque se desechará de plano de la demanda.

Resulta importante esta novedosa decisión porque evita el mal uso del juicio de amparo y los consecuentes efectos nocivos que se generan al servicio de energía eléctrica por el intervencionismo estatal en la esfera de los actos de comercio de la propia CFE.

Una decisión de corte capitalista que beneficia a una empresa del Estado.

A OJO DE BUEN CUBERO

Recomiendo la lectura de la última edición de la revista NEXOS “1994, el año oscuro”. ¿En dónde estamos después de que han pasado dos décadas de uno los años más efervescentes del México moderno?

Adalberto Guevara Montemayor

Abogado y autor de la columna “Acá por la sierra madre” que se publica en Epicentro y Sondeo, leo muy poco para lo que me gusta, izquierda moderada, pambolero, agricultor frustrado, litigante en reposo, activista de las causas que me mueven. Que viva Ciudad Victoria y que viva Tamaulipas con sus alegres huapangos y sus mujeres bonitas.