Acá por la Sierra Madre

Publicidad Oficial, el debate urgente

Publicado el 16 de marzo de 2016

En el devenir de la comunicación de los gobiernos se encuentran inmersas un sinnúmero de variables que inciden en su éxito o su fracaso. Una acción, obra o programa muy bien diseñado, puede perder parte de su impacto si no es bien transmitido a sus beneficiarios. Algo mediocremente elaborado si es bien “vendido” recibe mayor número de aplausos y, por ende, gana cierta continuidad.

La forma en la que los entes públicos buscan establecer una interconexión con sus gobernados es a través de la publicidad oficial, la cual en términos generales busca cumplir con “el derecho de los ciudadanos a conocer las actividades oficiales, las políticas de gobierno o los servicios que presta el Estado.”

Paulina Castaño, de Fundar, Centro de Análisis e Investigación, A.C. (Fundar), ha dicho sobre esta forma de comunicar que “la falta de medidas regulatorias en publicidad oficial ocasiona opacidad en la información y autocensura en los medios de comunicación, afectando directamente a la libertad de expresión, la democracia y el derecho a la información”.

Por su parte, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha señalado que debe reglamentarse la publicidad oficial pues asignada discrecionalmente “es un mecanismo de censura indirecta”.

Algunos lineamientos que la propia CIDH ha emitido sobre el contenido mínimo de las reglas sobre publicidad oficial son: establecer criterios generales para el uso de recursos públicos en este tipo de propaganda; reducir el margen de discrecionalidad para la contratación; establecer claramente los principios de interés público, transparencia, rendición de cuentas y eficiencia.

De acuerdo a reportes de Fundar, durante 2014 el Ejecutivo federal gastó más de 7 mil millones de pesos en publicidad oficial, hecho que de sobra justifica el reclamo de mejores instrumentos normativos para transparentar el gasto en la materia y la exigencia de mayor voluntad política para evitar la restricción indirecta a la libertad de expresión a través del uso de fondos públicos.

El debate sobre el tema es necesario, encontrar las soluciones reales urgente.

A OJO DE BUEN CUBERO

Aquí algo más de información sobre el tema: http://publicidadoficial.com.mx/?p=2147

Adalberto Guevara Montemayor

Abogado y autor de la columna “Acá por la sierra madre” que se publica en Epicentro y Sondeo, leo muy poco para lo que me gusta, izquierda moderada, pambolero, agricultor frustrado, litigante en reposo, activista de las causas que me mueven. Que viva Ciudad Victoria y que viva Tamaulipas con sus alegres huapangos y sus mujeres bonitas.