Acá por la Sierra Madre

Tajamar bajo lupa

Publicado el 02 de febrero de 2016

Dicen que lo que no descubre el agua lo descubre el tiempo. Axioma popular que ha cobrado vigencia especial esta semana. Se ha conocido que 11 años atrás, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) del gobierno panista de Vicente Fox otorgó un permiso a un particular para desarrollar un proyecto inmobiliario en el manglar conocido como “Tajamar”.

La indignación sobre el tema ha crecido considerablemente y “ahogado el niño se busca tapar el pozo”. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) ha dado entrada a las quejas interpuestas por activistas. La Organización No Gubernamental “Salvemos Manglar Tajamar” anunció que un menor de nombre Ethan interpuso un juicio de amparo en contra de la autorización y obtuvo la suspensión provisional para que se detenga cualquier obra, espera resolución de fondo para el siguiente mes.

Sobran los puntos de análisis sobre el tema.

En primer término, la posible salida al problema: la expropiación del predio por parte de la autoridad. Recordemos que conforme al artículo 27 de la Constitución mexicana, la propiedad originaria es de la Nación. ¿Qué quiere decir esto? Que toda la superficie nacional es pública (por decirlo de una manera coloquial), y la misma Nación ha permitido que los particulares adquieran bienes para sus propios fines.

Por ello, se puede imponer a la propiedad privada cualquier modalidad, incluida la expropiación por causa de utilidad pública, que es en este caso la protección de los manglares. Por ello, resulta tibia la declaración del hoy titular de SEMARNAT, el verdecologista Rafael Pacchiano quien afirmó “no hubiera dado autorización para este proyecto”, pero “tampoco puede cancelarlo porque es respetuoso de la ley y el derecho de los particulares.”

Si bien hay críticos acérrimos del artículo 27, como el ícono del Derecho Constitucional Mexicano, Emilio Rabasa, y el destacado académico Isaac Katz, no menos cierto es que no hay hostilidad hacia el derecho de propiedad sino se trata de la protección de un diverso derecho, más amplio y general, como lo es el derecho al medioambiente.

En segundo lugar y quizá contradictorio con el anterior punto, es la legalidad de los permisos. ¿Hubo realmente un análisis exhaustivo de las solicitudes? ¿La reubicación de la fauna previene daños peores? ¿son compatibles el proyecto inmobiliario y el medio ambiente?

La pelota está en manos de la SEMARNAT, con la ratificación de la autorización de la que ha hablado Pacchiano se le presenta la oportunidad de ejercer efectivamente el poder público. Ya que se está en terreno de refranes, dicen que lo peor que se puede hacer con aquél es no ejercerlo. Asimismo, el Poder Judicial de la Federación jugará un papel relevante en la decisión por los amparos que ya admitidos.

Finalmente, pero siempre al principio, la raja política del tema. ¿Se aprovechará el momento para una salida decorosa del Gobierno Federal? ¿el daño a las arcas con motivo de una posible indemnización será el fiel de la balanza? ¿quién va a salirse con la suya?

A OJO DE BUEN CUBERO

Recomiendo ampliamente la película “Bridge of Spies” protagonizada por Tom Hanks. Una historia interesante sobre cómo las adversidades pueden hacer que las personas cumplan roles para los cuales se sentían incapaces. ¿Hasta dónde llega la fuerza del ser humano para transformarse a sí mismo?

Adalberto Guevara Montemayor

Abogado y autor de la columna “Acá por la sierra madre” que se publica en Epicentro y Sondeo, leo muy poco para lo que me gusta, izquierda moderada, pambolero, agricultor frustrado, litigante en reposo, activista de las causas que me mueven. Que viva Ciudad Victoria y que viva Tamaulipas con sus alegres huapangos y sus mujeres bonitas.