Crónicas Políticas

La revancha, JR contra el Chuma

Publicado el 27 de febrero de 2018

Alguna vez fue Tamaulipas el granero de la República, por las copiosas cosechas agrícolas. Ocurrió en el sexenio de don Enrique Cárdenas González. Hoy, Baltazar Hinojosa Ocho tiene la encomienda de que el campo produzca los votos suficientes para hacer de José Antonio Meade Kuribreña, Presidente de México.

No será fácil, por supuesto. Don Enrique tuvo que conseguir que sólo los caminos quedaran sin sembrarse, para arrancarle a la tierra los alimentos que luego se desparramaron pródigos por todo el territorio nacional, saciando el hambre de millones de compatriotas.

Baltazar Hinojosa Ochoa recibió ayer el nombramiento de coordinador de estrategia para el campo, de manos del candidato presidencial del PRI-Verde-PANAL, en una reunión Meade donde repartió otros nombramientos que buscan fortalecer su equipo de campaña.

Hinojosa es diputado federal por tercera ocasión, ex presidente municipal de Matamoros, ex candidato a Gobernador del Estado, agricultor y ganadero, con una amplia vinculación con los productores del campo.

Baltazar es ducho en el manejo de estrategias electorales, lo que le permitió cumplir una función de coordinación de actividades del entonces candidato Enrique Peña Nieto en la primera circunscripción electoral, en el año 2012.

Los agoreros del desastre invocarán que si Baltazar fuera tan buen estratega, hubiera ganado su propia campaña para convertirse en Gobernador. Vale la pena recordarles que la votación conseguida por el PRI en 2016, es justo el número histórico que la constante tiene acreditado, 500 mil en números cerrados.

En cambio, el PAN tuvo en la elección de ese año, teniendo como candidato a Francisco García Cabeza de Vaca, un salto insólito, increíble, inaudito, fabuloso, inverosímil, fantástico ¡de más del ciento por ciento!

En la elección de Gobernador celebrada en 2004, el PAN obtuvo 234,986 votos. Seis años después, el mismo partido aumentó a 339,573 el número global de su votación. Fue el año 2004.

Y hace ocho años, en 2010, el PAN ganó en las urnas, 339.535 votos.

Por eso pocos creen que los más de 700 mil votos que le atribuyeron al PAN en la elección estatal del 2016, fueron espontáneos.

Pero hablábamos de que Pepe Meade completó la integración de su equipo de campaña, donde sólo figura un tamaulipeco. Hay una buena cantidad de dinosaurios, como Humberto Roque Villanueva, Heriberto Galindo, Enrique Jackson Ramírez y Augusto Gómez Villanueva.

Meade sigue apareciendo en las encuestas de popularidad, en un triste tercer lugar, aunque va en caminos hacia el segundo, pues el panista Ricardo Anaya Cortés está siendo aplastado a golpe de denuncias de corrupción.

En cambio, el candidato de MORENA Andrés Manuel López Obrador se llevó el beneplácito del electorado tamaulipeco, al menos el de la franja fronteriza, con el anuncio de su propuesta de reducir al 8 por ciento el IVA en la región, reducir también el impuesto sobre la renta al 20 por ciento y subir al doble, el salario mínimo.

López Obrador visitó el domingo Nuevo Laredo y sentó las bases para consolidar la estructura estatal que promoverá el voto y lo defenderá, en reunión privada donde estuvo acompañado en el presídium por el médico Américo Villarreal Anaya, candidato a Senador.

Allí mismo, el presidente de MORENA anunció que una encuesta favoreció en Reynosa a José Ramón Gómez Leal como candidato a presidente municipal, por sobre otros tres prospectos que sí se inscribieron para competir por la nominación.

Alguien filtró la aclaración de que es facultad, atribución, potestad y derecho, del CEN de MORENA, nombrar de manera supletoria en la Ciudad de México, a prospectos para las candidaturas, como fue el caso de JR.

No es justamente una democracia perfecta, pero así ocurrió la designación, y no es la primera vez, como le consta a Ricardo Monreal Avila, que se creía dueño de la candidatura a jefe del gobierno de la Ciudad de México, pero otra “encuesta” se la adjudicó a una señora Claudia Sheinbaum.

El candidato presidencial fue recibido en el aeropuerto por Alvaro Garza Cantú, Rigoberto Garza Faz, El Guasón, Ricardo Monreal y se hizo el aparecido por allí el ex priísta Ramón Garza Barrios, que quiere repetir en la alcaldía pero ahora con el auspicio de MORENA.

Andrés Manuel lamentó con los periodistas, que las cosas hayan empeorado en Tamaulipas con un gobierno de alternancia y dijo en broma que reclamará al PAN el pago de derechos de autor, por haberle copiado su propuesta de reducir el IVA, hecha por él desde 2015.

Visitó a Ninfa Deandar Martínez y a sus hijos Ramón, Ninfita y Tico Cantú Deandar para agradecerles personalmente que siempre lo apoyen. “Ya falta poco para llegar” (al triunfo), le dijo en un abrazo a la editora y luego besó su cabello.

El Guasón llevó a comer al rayito de esperanza al restaurante El Rancho, típico de Nuevo Laredo, donde alguien ordenó que el mariachi le cantara “Morenita mía”. No se supo quién pagó la cuenta del consumo.

Quedó pendiente de resolverse la adjudicación de la candidatura a presidente municipal de Nuevo Laredo, que busca con frenesí Ramón Garza Barrios, pero que parecía estar reservada para Carlos Cantúrosas Villarreal.

Cantúrosas está indeciso, pues sabe que si desafía a los furiosos vientos del cambio, puede terminar en la cárcel.

La designación de JR Gómez Leal para la presidencia municipal de Reynosa produjo reacciones encontradas, pues él estaba perfilado para la Senaduría e inclusive hizo campaña a favor de su amigo Armando Zertuche Zuani para alcalde, pero ahora lo hace a un lado para instalarse él.

Además, su postulación hará renacer y hacer más feroz la guerra contra el Chuma pues en 2013 le agandalló en el PAN la candidatura a presidente municipal, nada más para hacer el ridículo, pues Pepe Elías Leal sepultó al candidato reincidente del PAN, bajo votos en una proporción de dos a uno.

El Chuma va por su tercera intentona por la presidencia municipal, y JR por su segunda vez, pero ahora desde MORENA y justamente contra su odiado enemigo.

Dejaremos para nuestra siguiente colaboración, el resto de esa historia política de traiciones azules.

Otro sabroso episodio cinematográfico se está madurando en el tintero, llevando como personaje estelar a La Quinita, que no quiere que lleven a su padre a las pantallas como si fuera un moderno El Padrino, pero reclama para su memoria, reflectores y un Oscar de la Academia, cuando menos.

En Matamoros hubo Fiestas Mexicanas que refrendaron los lazos de hermandad con Brownsville, Texas, con una gran diversidad de espectáculos y la presencia de invitados de honor, algunos de la farándula, como Pedrito Fernández y Raúl Brindis.

Jesús de la Garza Díaz del Guante agradeció la participación de funcionarios y particulares, pues las Fiestas Mexicanas resultaron brillantes y exitosas, especialmente las actividades ecuestres en el Lienzo Charro.

Chuchín hizo destacar que los lazos de amistad, comerciales, culturales y recreativos están más fuertes que nunca, gracias a que autoridades y ciudadanos de ambas partes del río Bravo tienen como fin común, el bienestar colectivo.

Otro triste triste episodio del gobierno estatal, panista, ocurrió en Ciudad Victoria, cuando un grupo de chamacos llegados de varios municipios, resultaron intoxicados por ingerir alimentos chatarra.

Era una competencia estatal de volibol pero los directivos del Instituto Estatal de Deporte les dieron a comer carne vieja, frijoles rancios y salchichas descompuestas. Terminaron en hospitales más de veinte deportistas.

Cumplen años la periodista de San Fernando Marissa Sánchez, la regidora victorense Marisela Guajardo Maldonado, el colega de Nuevo Laredo, Leonardo Herrada, y el licenciado Humberto Zolezzi Carvajal, del staff del Ayuntamiento de Matamoros.

Correo electrónico: albertoguerra65@hotmail.com

Alberto Guerra Salazar

Autor de la columna crónicas políticas en diversos medios de comunicación en el Estado. Propietario de la Agencia de Noticias ASI