Crónicas Políticas

Trump lee al Filósofo de Güémez

Publicado el 02 de marzo de 2017

El presidente estadounidense Donald Trump tiene declarada la guerra contra la prensa de su país, pero no sólo como mero recurso retórico para ganar notoriedad, sino que hostiliza y agrede a los periodistas, al grado de impedirles, a varios de ellos, muy prominentes, el acceso a sesiones informativas en la Casa Blanca.
Trump desafía al cuarto poder desde que era candidato y nunca ocultó su desprecio por los periodistas y ya instalado como el jefe de la nación más importante del mundo occidental, arremete duramente contra los medios de comunicación, prefiriendo usar como interlocutor a las redes sociales. Donald no es un político convencional, en el sentido de haber hecho carrera dentro del servicio público. Lo suyo son los negocios, especialmente el de espectáculos donde incursionó con éxito, especialmente la lucha libre profesional y los concursos de belleza.

Sabe por consiguiente, el valor de la información periodística pero no se somete a las reglas tradicionales, sino que emprende con temeridad y audacia una ofensiva que tarde que temprano lo pondrá contra las cuerdas. Una ex primera dama del vecino país del norte identificó muy bien la letalidad de los periodistas acreditados en la Casa Blanca. Recomendó a la esposa del Presidente electo que les huya como si fueran la peste.
Pero Trump parece no importarle el desgaste que le producirá su encono contra la prensa. Hasta da la impresión de disfrutar picarle las costillas a ese monstruo de mil cabezas. Recientemente, el Presidenta gringo desconcertó a los observadores internacionales, cuando envió de emisarios a figurones de primer nivel a entrevistarse con el Presidente Enrique Peña y algunos de sus colaboradores, en la Ciudad de México.
Los enviados de Trump hacían lo imposible por caer bien en Los Pinos con promesas de buen tramo, pero en Washington, Donald volvía a retorcer los temas sensibles, la deportación de indocumentados, la revisión del tratado de libre comercio y la construcción del muro.

Fue en ese contexto que el Presidente estadounidense pareció copiar una de las expresiones típicas del inolvidable Filósofo de Güémez, con su afirmación de que se dará una buena amistad con México, pero si no, no. También quedó en el aire la amenaza de usar la Guardia Nacional para emprender persecución de migrantes a efecto de deportarlos de manera masiva.
Voceros de la Casa Blanca filtraron la información de que militarizar la batida contra los indocumentados fue sólo una posibilidad explorada y luego desechada. Nos hizo recordar aquel episodio ocurrido en el sexenio de Echeverría, con López Portillo, de Secretario de Hacienda. El Excélsior de Julio Scherer publicó en un cintillo de primera plana, la información de que se preparaba un impuesto al patrimonio de los mexicanos.
López Portillo reaccionó indignado contra su primo Scherer, ridiculizándolo por rescatar noticias del cesto de la basura, pues la versión oficial era que tal impuesto fue sólo una propuesta que se desechó. No sabemos todavía si el proyecto del impuesto patrimonial fue cancelado por culpa de la filtración periodística, o si realmente no pasó la prueba de la maduración.

Por cierto, el programa del lunes de “Reporteros en la mesa”, de Noti-GAPE Reynosa repitió el estribillo de que si hoy fueran las elecciones, Andrés Manuel López Obrador sería electo como Presidente de la República. Luis Alonso Vázquez, conductor del programa de análisis, puso en el tapete de las discusiones el más reciente trabajo de Mitosky, que reflejó una abrumadora preferencia ciudadana a favor del presidente de MORENA.
En la misma emisión radiofónica, Martha Isabel Alvarado, José Luis B. Garza y el autor de esta columna, coincidieron en su apreciación de que Felipe Calderón Hinojosa hace lo imposible por tratar de acarrearle simpatías a su esposa Margarita Zavala, en su pretensión de hacerse postular por el PAN. Calderón anunció en la víspera que donaría su pensión de ex Presidente para una campaña de combate del cáncer infantil, pero entendida ésta como sólo doscientos mil pesos.
El panista fue calificado como hipócrita, porque es hasta ahora, cuando traen la ambición de regresar a Los Pinos, que tratan de impresionar con estos falsos desplantes de generosidad y desprendimiento. Dice Calderón que vive de las conferencias que imparte en México y el extranjero, de tal manera que puede prescindir de ese ingreso gubernamental.
“No robé”, dice además, como jactancia. Tal vez no se llevó Felipe dinero ajeno a su casa, pero, ¿qué tal su cuñado Hildebrando y sus empresas nacidas a la sombra del poder? Pero además, el ex Presidente panista cobra casi un millón de peso, cada mes, por concepto de pensión, incluyendo sueldos de asesores, secretarias, asistentes, custodios, vehículos oficiales y servicios médicos.
López Obrador se mantiene como favorito para la sucesión de Enrique Peña Nieto, en todas las encuestas profesionales.

Cambiamos de tema para confirmar que este día rendirá su tercer informe de gestión, el contado Enrique Etienne Pérez del Río, como Rector de la UAT, en una ceremonia modesta, breve, austera.
Etienne dará cuenta a la comunidad universitaria, de los logros conseguidos en el año más reciente, así como los retos que tienen en frente, con menos dinero y más necesidades. La UAT no puede sustraerse a los nuevos tiempos políticos que soplan a favor del PAN y se esperan cambios en su estructura y en su conducción.

Por el rumbo del Congreso local, sigue haciendo ruido la dirigencia estatal del Partido del Trabajo, con el pretexto de impugnar el nombramiento de Jorge Espino Ascanio como nuevo titular de la auditoría superior del Estado, en el Congreso local. Alejandro Ceniceros Martínez, un forastero que ha hecho fortuna en Tamaulipas, quiere erigirse en héroe cívico fustigando esta decisión del PAN, pero tiene en su contra que la auditoría va en serio contra ex funcionarios corruptos, caso concreto, el Caso Tula. Eso se aplaude unánimemente.
En otros temas, El Mercurio de Tamaulipas dio cuenta en su edición del lunes 27 de febrero, página 3A, de la propuesta del regidor victorense Mario Ramos Tamez, presidente de la Comisión de Transparencia, de que se emprenda una campaña de difusión sobre la ley de transparencia y acceso a la información gubernamental.
Se quejó el edil de que el 80 por ciento de las solicitudes de información que recibe el Ayuntamiento victorense es improcedente, por no ser los temas competencia municipal. Los comisionados de esta dependencia estatal se la pasan firmando convenios y dictando pláticas, pero no cumplen la esencia de su función.

Alberto Guerra Salazar

Autor de la columna crónicas políticas en diversos medios de comunicación en el Estado. Propietario de la Agencia de Noticias ASI