Del abogado amigo

Dos Méxicos

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Publicado el 22 de mayo de 2017

Manejos por encima de los 62 millones de dólares, en cuentas bancarias de su esposa y su cuñada, entre 2013 y 2016, le descubrieron a Moreira, según Reforma.
Resulta increíble que mientras en algunos sectores de la sociedad se luche incansablemente por disminuir la brecha de desigualdad que existe entre unos cuantos y la mayoría de México, estos ladrones se lleven a su cartera miles y más miles de millones de pesos.

¿Qué tienen en la cabeza? ¿En qué momento se enferman y pierden la noción de la naturaleza de su posición política? ¿Quién les dice que el recurso económico que les compete administrar transitoriamente corre por su cuenta como si se tratare de su empresa personal?

¿Qué, a caso no ven que hay millones de personas en pobreza extrema, niños muriéndose de hambre, y un terrible estado de falta de oportunidades? ¿Con qué cara voltean a ver a sus hijos en la mañana? ¿Cómo hablan de Estado de Derecho, si es que saben lo que esto es? ¿Qué contestan cuando alguien ajeno les pregunta cómo hicieron para construir tan abultado patrimonio?

De confirmarse el contenido de tal nota periodística (sobre los 62 millones de dólares), estaríamos hablando de poco arriba de los mil millones de pesos; cantidad, estimado lector, que seguramente atiende a un tercio, o a un cuarto de lo que hurtó Moreira de los Coahuilenses.

Sostengo lo anterior porque se trata del descubrimiento de movimientos de solo dos cuentas bancarias, y basta con un ejercicio de simple lógica para concluir que hay muchas más cuentas entre familiares y prestanombres, mucho más patrimonio inmobiliario a nombre de los mismos u otros familiares y prestanombres, y mucho más dinero en efectivo que emplean sin fiscalizar, derivado todo de moches, empresas fantasma y un sinnúmero de corruptelas ya hoy sofisticadas.

¡Sí, estoy especulando partiendo de notas periodísticas! Ofrezco disculpas, si es que soy yo el que tengo que ofrecerlas. Deviene inevitable hacer números y echar la mente a volar; y es que en cualquier espacio que tengo reitero que hay una actitud que debemos fortalecer y aplicar más los mexicanos: la indignación social.
¿Daño moral? Dice Moreira que demandará civilmente a Reforma por el daño moral que le causó la nota. El cinismo y su evidente indiferencia al malestar colectivo es lo que lleva a estos delincuentes a apelar a la moralidad, cuando debieran gozar ya, de su cadena perpetua.

Lo más inconcebible es que este tipo de ex funcionarios corruptos, aun a pesar de que su pasado reciente constituya la antonimia de la moral, decidan continuar participando en política. Hay alcaldes que basta con voltear un poco para atrás para darse cuenta de quienes son en realidad. El propio Moreira es candidato a una diputación local. Por favor, ya.

Residencias millonarias; mansiones en playas mexicanas, y en el extranjero; yates; aviones; ostentosos lujos; excesos que resultan desproporcionales a lo que la mayoría de estos señores generaron económicamente durante toda su vida y, que en tan solo unos años adquieren inmoralmente, formando un clan que da vida a un segundo México, que nace de lo que inescrupulosamente le roban al primero.

¿Qué hará la familia de Moreira con esos 62 millones de dólares? ¿Qué representarían 62 millones de dólares para los pueblos pobres de Coahuila?
YA BASTA. Dado los últimos escándalos, cambios legales estructurales y el ánimo social, estimo que es a todas luces perceptible que el primer México ya no soporta ni un año más la desmedida corrupción de gobernadores y funcionarios de alto nivel del segundo México, que genera violencia, desigualdad, falta de competitividad, falta de oportunidades, servicios del gobierno inclusive por debajo de la mediocridad: una injusticia social altísima, que tiene hundido a nuestro país.
Queremos un solo México. Vamos por un solo México, YA. No más impunidad para la corrupción voraz.

Luis Torre

Abogado amigo; enemigo de los servidores públicos que no 'sirven' al 'publico'; enamorado de la argumentación jurídica; lo mueve la gente.

Titular del Despacho Jurídico “TORRE ABOGADOS”