El Filosofo de Güémez

Hay que ser como los frijoles de la olla…

Publicado el 02 de febrero de 2016

Cuando disfrutas los pequeños detalles, es que mantienes una actitud mental positiva que te ayuda a encontrar en el viaje de la vida, tras cada adversidad, una gran oportunidad para detonar tus dones.

Los triunfadores en todas las áreas, saben que la actitud positiva, es fundamental para conquistar sus objetivos, ellos a pesar de los problemas, se dedican a pensar en positivo, manteniendo claro hacia dónde van, valorando en su exacta dimensión un problema y con su actitud, transformarlo en una gran bendición y en una oportunidad.

Cuando llega a nuestra vida un problema, generalmente perdemos el enfoque original que nos concibió, entonces la percepción es negativa, al problema le damos más poder; por el contrario, cuando nos enfocamos en agradecer las cosas buenas, atraemos más cosas positivas a nosotros, es cuando fluimos en armonía con el universo y en consecuencia llegan los éxitos y la prosperidad.

Fijar la atención en las cosas buenas de la vida, valorarlas, reconocerlas, agradecerlas, compartirlas, es una actitud que diariamente hay que ejercitar; encontrar el lado positivo de las cosas, genera entusiasmo para enfrentar los problemas… y salir avante.

Todo problema, contiene el néctar de una bendición, que fortalece nuestra ser, el secreto es muy sencillo, mantener el foco de atención en la oportunidad y en las soluciones.

Buenos pensamientos y una actitud positiva, nos encuentran con los logros más sorprendentes y maravillosos.

La actitud mental positiva por si sola es insuficiente para conseguir el éxito, es necesario sentir la realización de nuestros sueños, creer que si se puede, porque creer es un proceso emocional-mental-espiritual más profundo, que canaliza y potencializa tu energía para saludar al nuevo amanecer con alegría, aprendiendo a cerrar las puertas de tu mente a los fracasos del pasado.

Mantener una actitud positiva, nos lleva al equilibrio de la vida, a disfrutar cada instante lo que tenemos y lo que somos, a mantener la esperanza de que lo que viene es lo mejor y esperar lo mejor… es el punto de partida de la felicidad y la prosperidad.

Una actitud mental positiva, nos reencuentra con la esencia de la vida, la salud y el amor, nos hace más creativos, facilita la comunicación, reduce el estrés, eleva la tolerancia al dolor ayudándonos a superar los problemas de la mejor manera y a gozar la rica tersura de la vida.

Emociones positivas, vienen de la mano de cambios positivos en nosotros, generan un estado de ánimo tan poderoso, que transforma lo simple… ¡en extraordinario!

Cuando nos damos el permiso de aprovechar toda la potencialidad que la vida tiene para nosotros, viviendo con una actitud mental positiva… nos maravillaremos de los resultados, porque vivir en un estado emocional así atrae el éxito, la armonía y el equilibrio a nuestro ser.

La clave es como la vida –sencilla– sólo basta mantener tus pensamientos creando positividad, haciendo tu tarea con amor, con el alma y corazón, jamás olvidando que “una mente ociosa es la cuna del dolor y de los problemas imaginarios que nunca llegan”, pero son ladrones de tu energía.

A propósito el viejo Filósofo afirma:

“En política hay que ser como los frijoles de la olla; arriba o abajo… ¡PERO ADENTRO!”

Ramón Durón Ruíz (+)