El Filosofo de Güémez

…¡Ya es otra cosa!

Publicado el 09 de marzo de 2015

alal ad-Din Muhammad Rumi dijo: “Disfrutemos del amor, […por nosotros y], por los demás, para que éste planeta pueda por fin evolucionar y convertirse en un lugar mejor, en el que todos los seres humanos vivan su propio Paraíso en la Tierra”.

Es la alta frecuencia del amor, la que trasforma el presente, pasado y futuro del ser humano, en un paraíso, en un cielo en la tierra.

El ser humano tiene, como los cuatro puntos cardinales, cuatro cielos:

1.- El cielo de su cuerpo; 2.- El cielo de su hogar; 3.- El cielo de su trabajo o tarea y 4.- El cielo de su alma.

Cuando te das tiempo para vivir tus cuatro cielos con el poder de amor, se alinea tu alma, mente y cuerpo, con el universo, potencializándose tus dones, abriendo tu ser al milagro de la vida.

Hay dos emociones básicas en el ser humano, de ellas se desglosan las demás: El miedo y el amor; el miedo es la ausencia de amor, es una emoción que cancela tu encuentro con la sabiduría; el amor, es la emoción más terapéutica, no disminuye cuando se da, se multiplica cuando se comparte, es principio y fin de la vida.

Cuando enfrentas los dolores, tristezas y miedos, lleno de fe, y desde el altar de tu alma los ves con los ojos del amor, desbloqueas las energías toxicas que de ellos emanan y las trasformas en oportunidades para ser espectacular y crecer en armonía.

Aunque si bien es cierto que vivimos en un continuum presente, el viejo Filósofo sabe que el pasado, presente y futuro, están presentes HOY en nuestra vida, –para bien o para mal– generando angustias, dolor, enfermedades, tristezas o seguridad, alegrías, felicidad y éxitos.

Cuando eres sabio e interpretas HOY, el ayer, o visualizas el mañana, a través de la fuerza del maravilloso poder del amor, los duelos, las heridas, los fracasos, –algunos que llevamos en nuestra alma sin saber– sanan como por arte de magia, entonces le decimos ¡SI! a la vida.

En la nueva Medicina de la Conciencia, el sabio Dr. Jorge Carvajal afirma: “El problema del pasado es simplemente que haya pasado, que lo dejemos atrás como una estatua congelada.

Pero al pasado, hay que hacerlo presente vivo, para transformar su historia, para leerlo en otro código, para interpretarlo en el código del amor, y, cuando interpretamos el pasado en el código del amor, nuestras heridas de la infancia se sanan.”

Si reconoces que en la temporalidad de la vida, sólo vamos de paso, HOY comunica todo tu amor, –que no se quede nada en el casillero de tu alma–, ama con pasión y haz tu tarea: “si trabajas, trabajarás con amor; si das, darás con amor; si callas, callarás con amor; si gritas, gritarás con amor; si corriges, corregirás con amor; si perdonas, perdonarás con amor. Si tienes el amor arraigado en tu alma, ninguna otra cosa, sino amor… ¡serán tus frutos!”.

Amor y amistad son indisolubles, cuando reconoces que un amigo, es un peldaño vital que te ayuda a ascender en la escalera de la vida, y que el centro de la amistad es el amor, tu vida se redimensiona, llega a ti un impresionante crecimiento físico y espiritual, que te lleva a creer en ti e ir en pos de tus sueños.

Que maravilloso es amar, –es la miel del cielo– en el fondo es regocijarte con la alegría, con el éxito y la felicidad de un amigo o abrazarlo en su soledad y tristeza, es poner tu felicidad en su cuerpo y alma.
El viejo Filósofo ha aprendido que: El amor y la amistad inspiran, estar inspirado, es entrar en contacto con tu espíritu; amor y amistad son un intercambio maravilloso de energía vital y “son como la lumbre de los leños; si no se comunica… ¡se apaga!”

Resulta que llega una joven mujer a la botica del pueblo, después de saludar amablemente al boticario, le dice: –– Por favor, quiero comprar arsénico.

–– Discúlpeme, pero no puedo vender eso nomás así ¡Es veneno!… ¿Pa´ qué lo quiere?
–– ¡Pa’ matar a mi marido!
–– “Pior” tantito, para ese propósito…. ¡¡Claro que no le voy a vender!!
La mujer abre la bolsa y le muestra una fotografía del marido, en donde abraza y besa a su mujer.
–– ¡Ah bueno! –Dice el boticario– así con receta… ¡YA ES OTRA COSA!

Ramón Durón Ruíz (+)