Opinión Del Experto Nacional

ESTADO DOBLEGADO

Publicado el 19 de octubre de 2019

 

Estado doblegado

Por Ricardo Alexander M.

A un año de que asumió el poder el presidente López Obrador, nos damos cuenta que, cuando empezó el sexenio, el fondo estaba mucho más profundo de lo que se podía vislumbrar. Parece que estamos atrapados en una pesadilla de la cual no podemos despertar. Las imágenes son dantescas. Sangre, cuerpos mutilados, poderosas armas en manos de civiles, familias destruidas, crueldad. Prácticamente, una zona de guerra.

Las cifras e indicadores son contundentes.
Nunca en la historia moderna de nuestro país la violencia y homicidios habían llegado a los números que hoy enfrentamos.

Mientras el lunes pasado, Alfonso Durazo, secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, en la conferencia de prensa “mañanera”, anunciaba “un punto de inflexión” y que su estrategia de seguridad estaba dando resultados, en Aguililla, Michoacán, policías estatales eran emboscados y acribillados, perdiendo la vida 13 de ellos, tras lo cual, la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, declaró que ese tipo de ataques eran de “todos los días”.

El martes, en Tepochica, Guerrero, el Ejército se enfrentó con un grupo armado, dando como saldo 14 civiles y un militar muerto.

Y el jueves, de forma inimaginable, el gobierno federal aceptó públicamente que claudicaba a su responsabilidad y función de hacer valer la ley, al liberar, después de un operativo fallido, a Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín El Chapo Guzmán, mientras Culiacán ardía –literalmente– en llamas y más de 50 reos eran “rescatados” del penal de Aguaruto.

¿En serio algún mexicano puede defender la estrategia emprendida por el gobierno federal? Lo que estamos viviendo evidencia que el Estado está doblegado, resultado de las decisiones que ha tomado el gobierno actual con base en inexperiencia, ineptitud y diagnósticos errados, como la destrucción de las instituciones de inteligencia y seguridad construidas durante años –por ejemplo, el Cisen y la Policía Federal–, para darle paso al capricho de la Guardia Nacional, corporación que tardará más de una década en consolidarse.

Si bien la inseguridad es un problema heredado de administraciones pasadas, el gobierno se ha encargado de hacer todo lo que está de su parte para agravar la situación. La repartición de culpas, así como pretextos y justificaciones, se tienen por montones –todos los días, principalmente en la “mañanera”–, pero la responsabilidad nunca se asume, aunque sea de las autoridades federales y del presidente López Obrador, quien declaró ayer que la “violencia no se combate con violencia”, que “no van a cambiar su política” y que su “estrategia de seguridad va muy bien”. Se le olvida que está al frente de las instituciones que tienen el monopolio del uso de la fuerza.

Es inconcebible que el mandatario mantenga en su puesto a las personas que están a cargo de nuestra seguridad, si en un año no hemos visto sino una degradación evidente de la situación, a la par que han aceptado claudicar a su responsabilidad de hacer valer el Estado de derecho. Los videos de Culiacán así lo demuestran: militares y sicarios, dándose la mano.

Claramente, el Presidente “tiene otros datos”, pero los mexicanos ya no aguantamos tanta sangre derramada en las calles de nuestro país, como resultado de incompetencia e impunidad permitida desde el poder público.

 

Ricardo Alexander

Maestro en administración pública por la Universidad de Harvard y profesor en la Universidad Panamericana. Colaborador en Excelsior. Twitter: @ralexandermp