Opinión Del Experto Nacional

FELIZ, FELIZ, FELIZ

Publicado el 01 de septiembre de 2019

 

Feliz, feliz, feliz

Por Ricardo Alexander M.

Con eso de que el presidente Andrés Manuel López Obrador dice que el pueblo de México está “feliz, feliz, feliz”, de cara a su Primer Informe de Gobierno vale la pena analizar si no existen otros datos, esos que muestran que no todo son bombones y brillantina volando.

Por un lado, si bien el mandatario “abrió” un nuevo complejo cultural en lo que antes era la residencia oficial de Los Pinos, y se mudó al monumental Palacio Nacional en la Ciudad de México, no hay mucho qué festejar en el tema de cultura. El presupuesto federal para este año disminuyó y apenas se ha ejercido cerca del 50% —según declaró la secretaria Alejandra Frausto—. También, han aparecido algunos escándalos en la materia, que aún no han sido esclarecidos, como el que el diputado Sergio Mayer, presidente de la Comisión de Cultura de esa Cámara, cobra para apoyar ciertos proyectos, según acusaron compañeras de su misma bancada.

En materia de seguridad, probablemente el tema más sensible y que más afecta a los mexicanos, la estrategia del gobierno federal está lejos de lograr el objetivo de disminuir a la mitad los homicidios en los primeros tres años de la administración, los cuales van en un notable aumento. De acuerdo con las cifras de decomisos de los meses pasados, hay mucho más drogas en las calles, lo que debe de tener contento a más de uno —incluyendo a los vendedores de estupefacientes—, sin embargo, mientras parte de la Policía Federal, la institución civil más respetable que teníamos en seguridad, muestra en las calles su total descontento con la creación de la Guardia Nacional, la violencia está desbordada.

También, si bien parece que el “desarrollo” ha aumentado —quién sabe bajo qué parámetros o mediciones—, según lo declaró el presidente López Obrador, el crecimiento de la economía en el primer semestre del año —como informó el Inegi— ha sido prácticamente cero, lo que, incluso, vuelve imposible llegar a un mediocre crecimiento del 1% durante 2019, muy por debajo del 4% prometido durante su campaña.

Muchos afiliados a Morena, cuya única carta es serlo, también deben de estar felices que ahora pueden vivir del presupuesto público, no obstante más de 21 mil funcionarios de carrera y que hacían, en su mayoría, bien su trabajo, fueron obligados a cederles su lugar.

Tampoco parece que estén del todo alegres los migrantes invitados por la administración federal a visitar nuestro país, con la promesa de mejores condiciones de vida y que hoy son criminalizados, desde centroamericanos hasta africanos, como los que esta semana se manifestaron en la estación migratoria Siglo XXI, en Chiapas.

Ignorando a los beneficiarios del Seguro Popular, a las madres que llevaban a sus hijos a las estancias infantiles hoy canceladas y a los padres de niños con cáncer que se manifestaron en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México hace unos días porque no han recibido medicinas, puede ser que el “pueblo bueno” sí esté “feliz, feliz, feliz”, incluyendo a millones de personas que reciben dinero sin más, a través de los programas asistenciales de la Secretaría del Bienestar.

Parece que si bien existe gente que está “feliz, feliz, feliz”, no todo es para festejarse, y de seguir esta tendencia, habrá más personas que dejen de estarlo con los resultados del gobierno federal en los próximos años.

Ricardo Alexander

Maestro en administración pública por la Universidad de Harvard y profesor en la Universidad Panamericana. Colaborador en Excelsior. Twitter: @ralexandermp