Gobiernos & Tendencias

MARCA PAÍS

Publicado el 21 de agosto de 2019

Marca País

Gobiernos & Tendencias por Sandro Cappello

A nivel global el sistema económico trabaja con libre mercado y libre flujo de capitales, esto puede gustarnos o no, pero es una realidad irrefutable. Para que exista riqueza que repartir en un país, es necesario entender a profundidad estas dinámicas para incrementar el crecimiento del producto interno bruto, en otras palabras, que se incremente la riqueza nacional.

Gracias a la versatilidad del capital, ha permeado en las distintas ideologías, y, para bien o para mal, por su naturaleza se posiciona donde pueda maximizar sus utilidades. Es por ello que busca condiciones particulares en los distintos estados nacionales para confiar sus inversiones, ya sean para la producción de bienes y servicios, o, confiando sus capitales en valores que mediante las tasas de interés les permita incrementar sus utilidades, entre otros.

Al capital no le molesta ninguna forma de gobierno, puede estar cómodo en una democracia o en un régimen autoritario. Por mencionar un ejemplo de cada uno respectivamente, pueden recibir inversión tanto Canadá como China. Una muestra de lo imperativo que resulta que los estados vayan en consonancia con el modelo económico de libre mercado es, la apertura de China con sus zonas económicas especiales, las cuales les permitió reducir sustancialmente sus niveles de pobreza y robustecer su clase media.

A diferencia de lo que nos han intentado hacer creer, pueden convivir en una misma nación el libre mercado y políticas públicas con sentido social. Lo que sí sería imposible es, prosperar remando en contra de la corriente del sistema económico global ¿Esto significa que el sistema político debe dejar con total libertad al sistema económico? Por supuesto que no, el Estado debe de regular distintas cuestiones, como; la protección de los recursos naturales y el medio ambiente; una justa competencia entre los participantes del mercado; la educación; la salud; y, salvaguardar los derechos de los consumidores, solo por mencionar algunos.

Este sistema económico ha tenido consecuencias positivas y negativas, por mencionar un par: ha contribuido a disminuir la pobreza como nunca antes al mismo tiempo que ha aniquilado irresponsablemente una gran cantidad de recursos naturales.

Esta no es una apología al capitalismo y libre mercado, sin embargo, los países que combinan este sistema económico con: estados de derecho sólidos, baja corrupción, baja impunidad, sistemas educativos avanzados e índices de libertad económicos altos, son, casualmente, los países con mayor desarrollo y mejores índices de bienestar.

En este mundo económico de alta competencia es importante que los países desarrollen una imagen que resulte atractiva. Dicha imagen no se limita a la evaluación de los indicadores económicos medibles, sino que abarca la percepción de factores como: distancia geográfica, niveles de corrupción, calidad de la infraestructura, políticas económicas, apertura comercial, sistema político, calidad de los procesos burocráticos, tamaño territorial y calidad de medio ambiente.

También es importante trabajar con la percepción y la actitud de la cultura nacional, la identidad nacional y el desarrollo cívico. La cultura debe de avanzar en sentido de la competitividad, no solo como percepción exterior, sino efectivamente. Asimismo, la identidad nacional debe de adoptar valores y actitudes positivos que reflejen una capacidad productiva.  La evolución social hacia el camino indicado es preponderante para el desarrollo de la marca país contribuyendo con su identidad, autenticidad y reconocimiento.

En el libro Branding The Nation, Melissa Aronczyk describe el desarrollo de la marca de identidad nacional en cuatro fases que consiste en:

1). Investigación y evaluación: Diagnóstico de las “fortalezas” y “debilidades” existentes de la percepción nacional (tanto doméstica como extranjera) relativa a la posición nacional en el marco internacional.

2). Entrenamiento y educación: Propagación del concepto y propósito de la marca nacional entre los ciudadanos nacionales.

3). Identificación: Desarrollo de la idea principal o concepto basado en un valor que destila los intereses políticos, económicos y culturales del país en una propuesta única y versátil.

4). Implementación y comunicación: Campaña publicitaria masiva sobre la idea principal como definición y diferenciación que caracteriza la identidad nacional.  Esto no solo sirve como propaganda, también se debe utilizar como guía discursiva y práctica en las esferas políticas, culturales y cívicas de la nación.

¿Cómo consideras que es identificada la marca país de México en la actualidad? ¿Crees que se desarrolla una identidad nacional positiva para México en el corto, mediano y largo plazo?

¿Cuáles son las percepciones negativas de nuestra identidad nacional en el mundo?

La marca país de México ya existe, debemos de decidir si deseamos desarrollarla estratégicamente o permitir que el “mercado internacional” decida quién y qué somos como México y qué es lo que nuestra marca representa.

 

Sandro Cappello Collado

Sandro Cappello es Director de Investigación Político Sociales en Consultores y Asociados ESTATAM, con presencia en el noreste de México. Además es docente a nivel Maestría. Orgullosamente oriundo de Cd. Victoria, Tamaulipas.