Nacional

El discurso que cambió el rumbo

Publicado el 10 de febrero de 2015

…es la hora de la Nación, es la hora de ser fuertes todos, haciendo fuerte a México.

Luis Donaldo Colosio Murrieta nació el 10 de febrero de 1950, en Magdalena de Kino, Sonora. Concluyó sus estudios básicos y preparatorios en escuelas públicas de su ciudad natal; más tarde estudió economía en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, de desarrollo regional en la Universidad de Pensilvania, y de Economía Regional y Urbana en el Instituto Internacional para el Análisis de Sistemas Aplicados de Viena.

A su regreso a México, se incorporó a un modesto cargo de la entonces Secretaría de Programación y Presupuesto, donde comenzó a mostrar una clara vocación por el servicio público.

Además, fue un reconocido profesor en el Colegio de México, en la UNAM y en la Universidad Anáhuac; y siempre mostró un especial gusto por la poesía, el canto y la declamación.

En 1979 ingresó al PRI, donde inició una importante trayectoria; su espléndido quehacer como político y funcionario fue resultado de su indiscutible conocimiento de la Nación y de las necesidades de su gente; se entregó a México y a la lucha constante por dignificar su destino.

En 1985 fue diputado federal por Sonora, y dos años más tarde, Oficial Mayor del Comité Ejecutivo Nacional del PRI; para 1988 obtuvo la senaduría de Sonora y ese mismo año asumió la presidencia del partido.

Durante su dirigencia en el PRI, centró sus iniciativas en la organización territorial, revalorizando la figura del ciudadano como protagonista de la vida del México contemporáneo.

Con el triunfo electoral de 1992, fue designado Secretario de Desarrollo Social, cargo al que renunció en 1994 al ser postulado candidato a la Presidencia de la República.

Antes y durante su campaña presidencial, Colosio demostró ser un hombre de bien, de principios, de profunda convicción democrática, de alta consciencia social, y un hombre de Estado.

En diversos homenajes póstumos ha destacado el discurso que Colosio pronunció el 6 de marzo de 1994, donde criticó el aparato estatal mediante frases que decenas de político han acuñado con el paso de los años.

Hoy, en el natalicio de Luis Donaldo Colosio les dejamos  extractos del discurso pronunciado por Colosio, durante el acto conmemorativo del LXV Aniversario del PRI en el Monumento a la Revolución el 6 de marzo de 1994.

 

Compañeras y compañeros de partido:

Compatriotas:

Los ideales de la Revolución Mexicana inspiran las tareas de hoy. La Revolución Mexicana, humanista y social, nos exige y nos reclama. La Revolución Mexicana es todavía hoy nuestro mejor horizonte.

  • Nuestra visión y nuestra vinculación histórica con el gobierno nos aseguró la oportunidad de participar en los grandes cambios del país. La fuerza del gobierno fue en buena medida la fuerza de nuestro Partido. Pero hoy el momento es otro: sólo nuestra capacidad, nuestra propia iniciativa, nuestra presencia en la sociedad mexicana y nuestro trabajo, es lo que nos dará fortaleza.
  • Quedó atrás la etapa en que la lucha política se daba, esencialmente, hacia el interior de nuestra organización y no con otros partidos. Ya pasaron esos tiempos.
  • Hoy vivimos en la competencia y a la competencia tenemos que acudir; para hacerlo se dejan atrás viejas prácticas: las de un PRI que sólo dialogaba consigo mismo y con el gobierno, las de un partido que no tenía que realizar grandes esfuerzos para ganar.
  • Cuando el gobierno ha pretendido concentrar la iniciativa política ha debilitado al PRI. Por eso hoy, ante la contienda política, ante la contienda electoral, el PRI, del gobierno, sólo demanda imparcialidad y firmeza en la aplicación de la ley. ¡No queremos ni concesiones al margen de los votos ni votos al margen de la ley!
  • ¡México no quiere aventuras políticas!. ¡México no quiere saltos al vacío!. ¡México no quiere retrocesos a esquemas que ya estuvieron en el poder y probaron ser ineficaces!. ¡México quiere democracia pero rechaza su perversión: la demagogia!
  • Sabemos que el origen de muchos de nuestros males se encuentra en una excesiva concentración del poder. Concentración del poder que da lugar a decisiones equivocadas; al monopolio de iniciativas; a los abusos, a los excesos. Reformar el poder significa un presidencialismo sujeto estrictamente a los límites constitucionales de su origen republicano y democrático.
  • Reformar el poder significa fortalecer y respetar las atribuciones del Congreso Federal.
  • Reformar el poder significa hacer del sistema de impartición de justicia, una instancia independiente de la máxima respetabilidad y certidumbre entre las instituciones de la República.
  • Yo veo un México con hambre y con sed de justicia. Un México de gente agraviada, de gente agraviada por las distorsiones que imponen a la ley quienes deberían de servirla. De mujeres y hombres afligidos por abuso de las autoridades o por la arrogancia de las oficinas gubernamentales.
  • Veo a ciudadanos angustiados por la falta de seguridad, ciudadanos que merecen mejores servicios y gobiernos que les cumplan. Ciudadanos que aún no tienen fincada en el futuro la derrota; son ciudadanos que tienen esperanza y que están dispuestos a sumar su esfuerzo para alcanzar el progreso.
  • Frente a Chiapas los priístas debemos de reflexionar. Como partido de la estabilidad y la justicia social, nos avergüenza advertir que no fuimos sensibles a los grandes reclamos de nuestras comunidades; que no estuvimos al lado de ellas en sus aspiraciones; que no estuvimos a la altura del compromiso que ellas esperaban de nosotros.
  • Tenemos que asumir esta autocrítica y tenemos que romper con las prácticas que nos hicieron una organización rígida. Tenemos que superar las actitudes que debilitan nuestra capacidad de innovación y de cambio.
  • Es la hora del gran combate a la desigualdad, es la hora de la superación de la pobreza extrema, es la hora de la garantía para todos de educación, de salud, de vivienda digna. Esa es la reforma social de la que hablé en Huejutla.
  • ¡Es la hora de cerrarle el paso al influyentismo, a la corrupción y a la impunidad!
  • El gran reclamo de México es la democracia. El país quiere ejercerla a cabalidad. México exige, nosotros responderemos.
  • Como Candidato a la Presidencia de la República, estoy listo también.

Demos nuestro mayor esfuerzo en ésta elección.

Vamos a echarle ganas.

No hay que bajar la guardia.

Vamos por la victoria.

Ganémosla con México y ganémosla para México.

¡ Que viva el PRI !

¡ Que viva México !

6 de marzo de 1994

El 23 de marzo de 1994, en un evento de campaña, en Lomas Taurinas, Tijuana, México y el PRI perdieron a uno de los hombres más distinguidos que han tenido.

Aquí les dejamos el video completo de aquel discurso que cambió el rumbo

Los Editores

Somos una Revista Local con el objetivo de informar sobre temas de relevancia.