Nacional

Los contrastes en América

Publicado el 30 de octubre de 2019

Recientemente, el mundo político en el continente americano ha estado lleno de emociones. Dos países que vivieron procesos electorales “democráticos”, y que evidentemente sus resultado fueron totalmente contrastantes.

Primero está el caso de Bolivia. Un país socialista , que por cuarta vez consecutiva será liderado por el controversial Evo Morales, quien tuvo una elección llena de irregularidades y de protestas durante la elección. Fue foco en la agenda mundial por los actos de violencia y de opacidad en los procesos de transparencia del instituto electoral de Bolivia.

Al final de la jornada, el país se fue a dormir con poca certeza de la legalidad de la votación, debido a que el conteo preliminar se suspendió por un supuesto “error”. Casi 23 horas después, de manera repentina, las cifras apuntaban a Evo Morales como el virtual ganador de los comicios; y dados los números, no iba a ver opción a una segunda vuelta por la supuesta diferencia.

En consecuencia, organizaciones internaciones como la OEA y la Unión Europea presentaron su preocupación por la aparente manipulación de la elección, generando una pérdida de confianza y de legitimidad a las instituciones y al propio gobierno de Morales.

Por otro lado, de manera contrastante, está el caso de las elecciones en Canadá. A pesar del desgaste de haber gobernado los primeros cuatro años, Justin Trudeau y el verdadero grupo liberal progresista mantienen el poder. Fue una campaña en la que los conservadores hicieron hasta lo imposible para regresar, pero no le alcanzó.

A diferencia de Bolivia, en Canadá no hay persecuciones políticas por los resultados, y mucho menos pensar en ser criticados por países o instituciones mundiales sobre el proceso electoral.

Esta simple y breve comparación nos ayuda a poder tener una verdadera radiografía de lo que sucede en los países que simulan sus democracias, para en cambio,  imponer la tiranía y la demagogia. Nos damos cuenta que existen casos de éxito en el mundo; y que ese éxito son consecuencia de la verdadera oposición y de la participación de la ciudadanía para escoger a sus líderes.

Como siempre lo he dicho, estemos atentos de lo que sucede en nuestro alrededor, así como responsables sobre a quienes escogemos. Por que en cualquier momento, podemos caer en una vergüenza, como la antes mencionada.

¿Y nosotros qué?

Ricardo Gaviño Cárdenas