Ser y Deber Ser

Antimarcha

Publicado el 09 de mayo de 2014

Una persona tiene derecho a protestar y el Estado debe protegerle la vida, sea cual fuere la naturaleza de la protesta
-Pablo Milanés

Ciertamente el Estado tiene que proteger los derechos fundamentales de las personas, siendo uno de ellos la protesta social, el movimiento de la ciudadanía por algún objetivo en común, como bien lo establece el gran cantautor cubano, Pablo Milanés, el expresar que el Estado debe proteger la vida de las personas que valientemente se expresan por alguna causa.

La protesta o movilizaciones sociales, popularmente conocidas como marcha, con una consecuencia del uso de derechos humanos combinados y protegidos constitucionalmente y por tratados internacionales: la libertad de expresión y de asociación o reunión.

En el caso de la libertad de expresión, la limitación se da en caso de ataque a la moral o derechos de terceros, provoque algún delito o perturbe el orden público; respecto a la libertad de asociación, cualquier persona se puede reunir con otras con un objeto lícito, de igual manera, se pueden realizar protestas grupales, mientras no se profieran injurias contra la autoridad, ni se hiciera uso de violencias o amenazas para intimidarla u tratar de obligarla a resolver en el sentido que desea la agrupación.

Lo antes expuesto, tiene relación a un tema más fresco, que es la aprobación de la Ley de Ordenamiento Cívico del Estado de Quintana Roo, conocida y divulgada por algunos como la famosa “Ley Antimarchas”, ¿en realidad es una ley antimarchas?

Observando dicha ley, que es una norma relativamente corta pues cuenta con 34 artículos, estableciéndose que el objeto de dicho ordenamiento es fomentar una cultura cívica, regular el actuar del Estado ante las manifestaciones públicas (respetando los derechos humanos y libertades de la sociedad), y establecer protocolos que garanticen el uso de la vía pública (respetándose el interés común).

Además se define como “marcha” a cualquier desplazamiento de una manifestación en vías públicas y a “plantón”, como manifestación que permanece inmóvil en la vía pública por un determinado tiempo.

Se menciona que las personas se encuentran autorizadas para realizar marchas o plantones en las vías públicas. Sin embargo, también faculta a las autoridades a tomar las medidas necesarias cuando las movilizaciones afecten el servicio público o se produzcan actos de violencia.

Algo interesante es que regula que las manifestaciones en vía pública usarán la mitad de los carriles, para respetar el uso de las personas ajenas a estos movimientos, es decir, impone limitantes, además que los manifestantes deberán respetar el derecho de las personas de acudir a su trabajo, prohibiéndose en todo momento el bloqueo de la vía pública.

Un derecho de los manifestantes es dar aviso a la autoridad por escrito para que ésta pueda tomar las medidas necesarias de seguridad, avisar a la demás población y sugerir vías alternas. En el aviso se requiere que los organizadores señalen su nombre y domicilio, puntos de concentración, así como el día y hora de celebración. También se prohíbe actos inmorales durante al acto como tirar basura o realizar necesidad en las calles, etc.

Es una ley controversial, sin duda alguna, para muchas posiblemente inconstitucional, pero la mayoría de los derechos fundamentales no son absolutos, pueden chocar con otros derechos, no veo que se prohíban las marchas, al contrario, se busca proteger a los manifestantes y a la sociedad en general, una medida adecuada por los ejemplos que hemos visto en el país de manifestaciones descontroladas, es importante ejercer nuestros derechos como ciudadanos, pero también lo es saber cómo hacerlo.

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Arnoldo Huerta

Abogado, gusta de la política sana, la literatura y el buen derecho. Columnista en el periódico "El Expreso", "Epicentro de México", "Periódico Acceso" y "Revista Sondeo". Enamorado de Cd. Victoria y de su gente.