Ser y Deber Ser

La nueva corriente política

Publicado el 20 de abril de 2016

“La libertad política implica la libertad de expresar la opinión pública que uno tenga,
oralmente o por escrito, y un respeto tolerante hacia cualquier otra opinión” Albert Einstein

El sábado pude compartir desayuno en Monterrey con algunos abogados neoloneses, entre ellos se encontraban dos personas que admiro y aprecio, quienes en su momento fueron mis maestros y ahora amigos, el Dr. Sergio Tomás Martínez Arrieta (erudito del derecho) y el Magistrado Carlos Arenas Bátiz (Presidente del Poder Judicial del Nuevo León). Se tocaron diferentes temas, hubo uno en particular interesante, el tema de las corrientes ideológicas, el Magistrado Arenas señalaba que existe una nueva corriente ideológica, una corriente que no tiene que ver con partidos políticos, la ideología de los derechos humanos.

Las clásicas corrientes políticas-ideológicas se podrían conjugar en dos grandes grupos: la izquierda y la derecha. Para hablar los orígenes de esto, debemos remontarnos a la época de la Revolución Francesa, en 1789 la Asamblea Nacional se reunió con el ánimo de crear una Constitución para el pueblo francés (en su mayoría analfabeta en ese entonces) y con ello tomar un nuevo rumbo político en ese país, buscando limitar el poder del monarca.

En dicha Asamblea, en el lado derecho se situaron los Girondinos, que eran los conservadores, ellos querían una monarquía parlamentaria y apoyaban el sufragio no universal, es decir, que pudieran votar cierta clase social de Francia; en el lado izquierdo se ubicaban los Jacobinos, los progresistas, eran partidarios de la instalación de una república y de un sufragio universal, es decir, del voto de todas clases, incluyendo las populares.

Hoy, hablar de izquierda o derecha es complicado, en México se nos ha dicho que originalmente la representación de ello se encuentra en la fundación del PRD (izquierda) y el PAN (derecha), pero ¿representan la ideología por la cual se fundaron? Debemos agregar además que actualmente existen también los partidos como Morena y Movimiento Ciudadano, en un sentido amplio, nacieron de fracción perredistas y se consideran de ideales progresistas.

En México se han dado casos de alianzas entre partidos que originalmente son de ideales totalmente contradictorios, incluso candidatos que “brincan” de partido en partido, solo evidenciando que no cuentan con una ideología, con un respaldo teórico, ni con una base utópica en sus formaciones, dejando claro que en estos momentos, se vive debacle ideológico, la política ha evolucionado a una velocidad incontrolable, a la par con la tecnología y las redes sociales.

Se puede concluir que, a pesar de las bases con las que se fundan las instituciones partidistas en nuestro país, la política nacional se ha vuelto pragmática, atendiendo los intereses de grupos o de ciertos particulares, la negociación es una práctica del día a día. Sin embargo, la reforma constitucional del 2011 en el tema de los derechos humanos y la globalización de éstos, así como su implementación en el orden jurídico mexicano, ha causado un furor en las nuevas generaciones, en los estudiosos de la teoría del estado y del derecho, de la política pública, creando una nueva corriente política, una nueva corriente ideológica que, claro está, va más allá que los intereses de organizaciones políticas, revive el ius naturalismo, es una buena oportunidad para creer, es un buen momento para replantear ideales y, sobre todo, para recuperar la capacidad de asombro.

RECOMENDACIÓN SEMANAL: Libro “Pofirio Díaz. Su vida y su tiempo. LA GUERRA 1830-1867”, una biografía con mucha información, del escritor Carlos Tello, publicada por CONACULTA.
Twitter: @arnhuerta

Arnoldo Huerta

Abogado, gusta de la política sana, la literatura y el buen derecho. Columnista en el periódico "El Expreso", "Epicentro de México", "Periódico Acceso" y "Revista Sondeo". Enamorado de Cd. Victoria y de su gente.