Ser y Deber Ser

Matrimonio gay tamaulipeco ¿ficción?

Publicado el 23 de octubre de 2014

Nadie es como otro: ni mejor, ni peor, es otro. Y si dos están de acuerdo, es por un malentendido”.
-Jean Paul Sartre

Es imposible dar gusto a todos, siempre existirán posturas diferentes respecto a temas trascendentales, sin embargo, los países o estados deben tomar decisiones, para bien o para mal, elegir el camino que consideren más adecuado o produzca mayor beneficio para la sociedad, tomando en cuenta la evolución histórica, el respeto a los derechos fundamentales y las costumbres e idiosincrasia de un pueblo.

El matrimonio gay ha sido tema tabú durante muchos años, tema que difícilmente logra un acuerdo social, sobre todo en la colectividad mexicana, que a diferencia de muchas otras, tiene rasgos conservadores y vinculados directamente con la religión, siendo ésta una institución que prohíbe tajantemente el vínculo de personas del mismo sexo.
Actualmente 19 estados de los Estados Unidos de América permiten el matrimonio homosexual, aunque esta cifra podría elevarse a 30, pues la Suprema Corte de nuestro vecino país, rechazó estudiar las leyes que proponen algunos estados para prohibir esta figura, y si bien la alta corte americana ha decidido no entrar a este tema político para instituirlo en todo el país, lo ha permitido en los estados que han causado controversia.

En México, hace cuatro años el Distrito Federal modificó Código Civil para permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo, al ser aprobada esta reforma, la Procuraduría General de la República (PGR) promovió un recurso ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) sosteniendo que esto era inconstitucional, a lo cual la SCJN resolvió a favor del Distrito Federal, permitiendo además la adopción de parejas del mismo sexo en dicha región, señalando que no aceptar ese cambio sería una discriminación las parejas gay. Asimismo, el Congreso del Estado de Coahuila, el mes pasado, aprobó la reforma a sus leyes locales para permitir este vínculo, siendo la segunda entidad en nuestro país que se adelanta en este tema.

Por otra parte, nuestra Suprema Corte emitió una tesis el 4 de julio de este año, en la cual señala que no existe una razón de índole constitucional para no reconocer esta unión matrimonial, pues las parejas homosexuales deben estar en una posición equivalente en derechos a las parejas heterosexuales, y que no respetar esto sería discriminar y tratarlos de manera desigual. Agregando la Corte, que la razón por la cual las parejas del mismo sexo no han gozado de la misma protección que las parejas heterosexuales no es por descuido del órgano legislativo, sino por el legado de severos prejuicios que han existido tradicionalmente en su contra y la discriminación histórica. Aclarando que este criterio es solo eso, un criterio, aún no es una determinación general para aplicarse en todo el país.

¿Y nuestro estado? Actualmente en las leyes civiles de Tamaulipas no se encuentra reconocido el matrimonio homosexual, sin embargo, los Juzgados Federales ya han concedido amparos en diferentes zonas de nuestro estado, como Nuevo Laredo, Matamoros y Tampico (al igual que en estados como Querétaro y Oaxaca), otorgando a los interesados la posibilidad de contraer matrimonio independientemente de lo estipulado por el Código Civil para el Estado de Tamaulipas, siendo importante destacar que estos amparos solo producen efectos para las personas que los promueven, no de manera general.

Sin duda el matrimonio entre personas del mismo sexo es un tema que divide opiniones y masas, principalmente en los estados del norte, por ser más conservadores que la zona centro del país, siendo sorprendente lo decidido por Coahuila. Se podría pensar que los congresos locales, tratan de evitar este tema, para evitar las confrontaciones ideológicas que conlleva un tema de esta categoría, esperando que sea la SCJN quien decida de manera general, y así, evitar un problema social que, definitivamente, podría tener como consecuencia un problema político.

RECOMENDACIÓN SEMANAL: Película “Two faces of January”, con actores reconocidos como Viggo Mortensen y Kirsten Dunst, una historia situada en Grecia, con un estilo hitchcockeano para los que gustan del cine de suspenso y drama.

Arnoldo Huerta

Abogado, gusta de la política sana, la literatura y el buen derecho. Columnista en el periódico "El Expreso", "Epicentro de México", "Periódico Acceso" y "Revista Sondeo". Enamorado de Cd. Victoria y de su gente.