Ser y Deber Ser

Sistema Nacional de Impartición de Justicia

Publicado el 12 de mayo de 2016

“La justicia aunque anda cojeando, rara vez deja de alcanzar al criminal en su carrera”
-Horacio

El 28 de abril pasado, el Presidente la República Mexicana, Enrique Peña Nieto, envió a la Cámara de Senadores, una iniciativa para reformar nuestra Carta Magna en sus artículos 116 fracción III y 122 fracción IV, así como adicionar el párrafo noveno del artículo 17 y la fracción XXIX-X al artículo 73, modificaciones en materia del Sistema Nacional de Impartición de Justicia y Organización de los Poderes Judiciales.

Esta iniciativa constitucional, nace de los “Diálogos por la Justicia Cotidiana” evento celebrado en noviembre de 2015, convocado por el Gobierno Federal, el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) y el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, y al que asistieron sociedad civil, especialistas y académicos, representantes de los Poderes Públicos y de los Poderes Judiciales Locales y Federal, asistentes que identificaron los principales problemas de acceso a la justicia en México y propusieron soluciones.

Destacando, entre varios puntos, la desigualdad en los recursos humanos, financieros y materiales que existe entre los diferentes Poderes Judiciales de las Entidades Federativas, así como la diferencia entre estos y el Poder Judicial de la Federación, no sólo en esos rubros, también en el desempeño de los servidores y la organización.

También se evidenció una encuesta relativa a la justicia, realizada en el 2015, donde los mexicanos señalaron que los más evidentes vicios en la impartición de justicia son la corrupción, el tráfico de influencias, los procesos tardados, la falta de recursos y la mala administración.

Debido a esto, las soluciones son la propuesta de reforma mencionada, donde el artículo 17 constitucional busca agregar un párrafo donde se estipula la integración del Sistema Nacional de Impartición de Justicia, formado por el Poder Judicial de la Federación y los Poderes Judiciales de los Estados, relacionado directamente con esto, la adición en el artículo 73 faculta al Congreso de la Unión para legislar la norma general que regule este Sistema.

Por otra parte, en el artículo 116 se busca implementar un método de designación de jueces más transparente, como el nombramiento de éstos a través de concurso de oposición abierto. En el caso de Magistrados, también se efectuaría un concurso de oposición ante el Consejo de la Judicatura, donde el Ejecutivo enviaría la propuesta de uno de los primeros 10 lugares del examen respectivo al Congreso para su ratificación como Magistrado. Asimismo, aun cuando la mayoría de los Poderes Judiciales cuentan con el Consejo de la Judicatura, obliga todos a la instauración de este órgano de disciplina, administración y vigilancia; además, señala que en contra de las determinaciones del Consejo de la Judicatura no procede recurso ni juicio constitucional, a excepción del nombramiento de jueces, que puede ser revisado por el Tribunal Superior de Justicia.

En sí, la iniciativa de reforma constitucional en materia de impartición de justicia presentada por el Ejecutivo Federal es muy interesante, pero lo que da más confianza a la ciudadanía de esta propuesta, es que fue consensada por grupos de diferentes órganos sociales y académicos, incluso por servidores públicos de los diferentes Poderes Judiciales, donde todos reconocieron que existen deficiencias en la impartición y administración de justicia, es decir, no intentaron tapar el sol con un dedo. El reconocer errores y debilidades conlleva a un inicio de progreso, pero el reconocerlos, publicarlos, transparentarlos y hacer algo al respecto, guía a una evolución democrática, a una mejora judicial verdadera.

RECOMENDACIÓN SEMANAL: Película “Zulu” seleccionada en el Festival de Cannes en el 2013.

Arnoldo Huerta

Abogado, gusta de la política sana, la literatura y el buen derecho. Columnista en el periódico "El Expreso", "Epicentro de México", "Periódico Acceso" y "Revista Sondeo". Enamorado de Cd. Victoria y de su gente.