Opinión Del Experto Nacional

SIN MEMORIA EN MATERIA DE SEGURIDAD

Publicado el 05 de marzo de 2019

 

Sin memoria en materia de seguridad

Opinión Del Experto Nacional por Ricardo Alexander M.

Apenas el jueves pasado, la Cámara de Diputados aprobó el dictamen modificado del Senado sobre la creación de la Guardia Nacional, que fue aceptado por las diferentes fuerzas políticas, las cuales quedaron conformes al quitarle el carácter militar que tenía la propuesta original, sin embargo, el error va más allá de esa discusión, y todo porque no tenemos memoria.

La historia se cuenta así. Corría el año 2006 y acababa de ganar la Presidencia de México Felipe Calderón. Sin una estrategia bien definida, pero con un diagnóstico claro, llegó a la conclusión de que el mayor problema al que se enfrentaba el gobierno en ese tiempo —y no ha cambiado tanto la situación—, era el poder del crimen organizado, que en muchas regiones del país tenía cooptada a la autoridad y al poder político. Así empezó la llamada “guerra contra el narco”, que si bien tuvo una cuestionable implementación, la mayoría de los expertos están de acuerdo en que era necesaria. Sin embargo, esto derivó en una ola de violencia sin precedentes en el país, por lo que se tomó la decisión de crear una organización civil que pudiera, en el mediano plazo, cubrir las labores que en ese momento llevaban a cabo el Ejército y la Marina, naciendo con ello la Policía Federal.

Después de tres años y de varios miles de millones de pesos invertidos, se contaba con una institución fuerte y reconocida a nivel internacional, con una clara formación policial, controles de confianza rigurosos, entrenamiento por agencias internacionales —incluyendo el FBI, la DEA, la Policía Nacional de Colombia y la Real Policía Montada de Canadá— a por lo menos un tercio de sus casi 40 mil elementos, recursos materiales y tecnológicos de punta —como una flotilla de helicópteros Black Hawk y aeronaves no tripuladas— que muchos países ya quisieran, y sobre todo lealtad y sentido de pertenencia —probablemente lo más importante— entre otras tantas cosas que costaron mucho dinero, esfuerzo y vidas. Llegada la administración del presidente Peña Nieto y sin entender a ciencia cierta lo que haría en la materia, se decidió crear la Gendarmería, como una división de la Policía Federal, lo que únicamente implicó gasto y cambio, y no logró nada concreto —basta ver los índices de homicidios durante el sexenio—.

El problema es que esta simple historia se nos olvida, y más a las nuevas autoridades neófitas en el poder. La aprobación de la Guardia Nacional no es otra cosa que volver al sexenio del presidente Calderón, cuando se decidió invertir en una nueva organización, moderna y entrenada, que se llamaría Policía Federal, y que hoy ya tenemos. Si bien es cierto que durante la administración del presidente Peña Nieto la institución sufrió un estancamiento, sus capacidades siguen siendo muy reconocibles, y así lo ha demostrado en casos como la captura de El Chapo Guzmán.

Es cierto que han existido escándalos de corrupción en la corporación, y que entre sus filas hay manzanas podridas, pero eso se evita con el tiempo y la consolidación de algo que es mejorable, como cualquier institución humana. Crear una fuerza policial nueva es regresar al 2007 y empezar de nuevo en materia de seguridad, lo que le va a costar mucho tiempo y dinero al país sin lograr resolver el problema y, en su lugar, generará enormes retos que se tendrán que ir solucionando en los próximos años, para llegar a donde hoy nos encontramos.

Desgraciadamente, nuestros legisladores —y el gobierno— no han entendido que México no se puede dar el lujo de seguir con la situación de violencia que impera en el territorio desde hace más de una década y, por el contrario, reciben aplausos por haber quitado el carácter militar a algo que no contribuye a la solución, por lo menos en este momento.

Ya estaremos en seis años dando explicaciones e inventando pretextos sobre el por qué la estrategia de seguridad del gobierno del presidente López Obrador, igual que la de sus antecesores, no ha funcionado, y todo por no tener memoria.

Ricardo Alexander

Maestro en administración pública por la Universidad de Harvard y profesor en la Universidad Panamericana. Colaborador en Excelsior. Twitter: @ralexandermp