Psicología

Aprende de las batallas

Publicado el 08 de abril de 2015

Y es ahí, cuando todo el mundo espera que caigas y que no puedas seguir adelante, cuando te haces más fuerte, y cuando la única manera de seguir es no alimentándote de las lástimas de los demás, no siendo una víctima, si no demostrándoles que eres más grande que los chismes, que las malas noticias y de los prejuicios de la personas a tu alrededor, los enfrentas con tu mejor sonrisa.

Te armas de paz y tranquilidad porque ya no eres esa persona que se derrumbaba y se llenaba de enojos con cualquier cosa, porque creciste y te diste cuenta que Dios pone las cosas justas en el momento y lugar en donde deben estar, que somos seres que venimos a este mundo a dejar algo bueno en el camino, un camino que todo el tiempo va en proceso de transformación y así vamos nosotros cambiando, dejando a un lado los recuerdos y los malos momentos, llevando solamente las lecciones y optimismo. Porque aprendemos que arriesgarnos no significa morir en el intento, tampoco se gana siempre, pero por lo menos se aprende de las batallas y nos dan ánimos para volverlo a intentar.

Quien dijo que la vida era fácil fue un mentiroso, quien dijo que la vida era difícil no se permitió verle el lado bueno a las cosas, la vida es una balanza. No es fácil, y no es difícil, es un estado de altibajos que van formando la persona que somos ahora. Lo que opinen los otros esta por demás, no porque te vean frágil, vas a ser una persona débil. No porque te digan que es imposible lo vas a dejar de intentar. Las mejores cosas vienen con el tiempo, con paciencia pero sobre todo con esfuerzo.

Nada nos cae del cielo sin haber trabajado por ello. Somos lo que somos, actuamos como sentimos y sentimos como pensamos. No dejes que tus propias ideas acaben con tus sueños, no dejes que alguien te diga que no puedes lograr algo, he aprendido que cuando alguien me dice que no puedo es cuando más fuerza agarro para lograr lo que deseo.

Con propósitos, con metas a corto y largo plazo y empiezo cruzando mis limites, esos fantasmas que rondan por mi cabeza de vez en cuando, me desaniman y me hacen pensar que jamás lo lograré o que es demasiado difícil, esa flojera que carga todas mis quejas y mi conformismo. Aprendo a actuar de tal manera que nada me detenga, desde la hora en la que me levanto hasta cuando me duermo pongo todo mi empeño y me hago sordo a lo que dicen los fantasmas en mi cabeza y la sociedad. De repente te das cuenta que no es tan difícil como pensabas y les muestras tu otra faceta iluminada a quienes te dijeron algún día que perdías tu tiempo en intentarlo, que pudiste lograr eso que te proponías, que los resultados de tus acciones fueron gracias a tus nuevos pensamientos de seguir adelante y no mirar atrás. Por mucho o poco que duro el esfuerzo estoy segura que al lograrlo, si alguien llegara y te preguntara si lo volverías a intentar, responderías: Esto es solo el comienzo.

 

Libro: Jorge Bucay : El Camino de la Autodependencia

Mariana Garrido Assad

Nací en Monterrey Nuevo León, pero soy Tamaulipeca y orgullosamente Victorense, una ciudad bonita, limpia y transparente, sinónimo de una ciudad amable. A lo largo de mi vida he aprendido la importancia de la familia, los valores, la unión, el respeto y sobre todo la igualdad hacia el prójimo.

Soy Lic. en Psicología Clínica graduada de la Universidad de Monterrey y actualmente hago mi maestría en Psicoterapia Breve Familiar y de Pareja, al igual trabajo en un kinder con niños de edades entre 1 y 3 años y por las tardes doy terapia en el DIF de San Pedro.

En mi tiempo libre escribo, ya que al escribir comparto mi opinión y pensamientos relacionados a la psicología y a otras áreas básicas del ser humano.

Mi familia siempre me enseñó que es mejor dar que recibir, ya que al dar sin esperar algo a cambio y el ser compasivos con los demás, la vida nos lo recompensa con alegrías y bendiciones a nuestro alrededor.