Psicología

Haz del libro de tu vida una leyenda

Publicado el 18 de abril de 2015

Nuestra vida es como un libro, a veces nos quedamos tanto tiempo mirando el pasado, o pensando en el porque de las cosas, miedos, rencores, enojos, que nos perdemos de echarle un vistazo a los próximos capítulos. 

Me ha pasado que me preocupo de más, gasto tiempo, energía física y emocional dándole vueltas a una y otra cosa que finalmente la única perjudicada soy yo, por darle una y mil vueltas a mi cabeza con pensamientos de miedo e inseguridades que al final de cuentas todo pasa, nada es estático, y nada es tan malo como pensamos. Para cambiar ese tipo de situaciones sería ideal el poder separar tus emociones de las situaciones. 

Un ejemplo es: estoy enojada por algo que ocurrió en mi trabajo, por el tráfico de la mañana, por discutir con mi pareja etc… Por estas situaciones te molestas con lo primero que se cruza en tu camino, una amiga, tu hijo, el carro que va manejando a un lado de ti o en algunos casos es tanta nuestra ansiedad que nos descargamos con la comida o substancia tóxica como el cigarro o alcohol, ¿que procede? Nuestro ego pide eso, substituir una cosa con otra, pensando que la solución es «llenar esos vacíos» con este tipo de actitudes, que finalmente lo hacemos por compulsión y alejamos la paz en nosotros. Aquí mi recomendación es identificar ese enojo o esa tristeza y no generalizarlo, más bien separarlo, si aprendemos a hacerlo podremos manejar y disminuir el número de veces que explotamos por cualquier cosa.

He aquí una serie de pasos que nos ayudaran a encontrar y separar una cosa de otra:

  1. Identificar la emoción y aceptarla. Al aceptarla estamos permitiendo que fluya y por ende nos lleve a la acción de cambiarla.
  2. Descubrir qué nos está ocurriendo en ese momento, vivirlo y sentirlo. Evitar disminuir o justificarlo sino percibir en que parte del cuerpo lo sientes y como lo sientes.
  3. Permite liberarte de todo aquello que estás sintiendo: haz ejercicio, medita, practica un pasatiempo como pintar o bailar, o en algunos casos de descarga de energía, date la oportunidad de llorar o gritar, hasta que salga toda esa acumulación de sentimientos encontrados.
  4. Pregúntate: ¿Qué es lo que me duele? ¿Porqué siento ese enojo? ¿Vale la pena sentirme de esta manera? Al analizar las causas estarás dando paso a la solución.
  5. Trata de escribir todo lo que traes adentro, ya que al ponerlo en papel y lápiz eso que sientes lo separas y lo haces a un lado de tu mente y ya no es parte de ti.
  6. Evita que el pesimismo, la culpa o la tristeza te invadan y te desanimen, todo proceso toma su tiempo, aquí la clave es ser paciente y darle un seguimiento, esa es la clave del éxito.

Es hora de darle vuelta a la página, es tu presente, no dejes que un mal momento arruine tu día o peor aún tu vida. No te claves con las cosas, la vida es una, hay que saber aprovecharla y sacar lo mejor posible de ella que al fin y al cabo el libro lo escribes tú, lo editas, le das formato, lo cambias e ilustras de la manera que mas te convenga, se dueño de tus palabras y haz del libro de tu vida una leyenda.

Libro que recomiendo: 

El monje que vendió su ferrari, Robin Sharma.

Mariana Garrido Assad

Nací en Monterrey Nuevo León, pero soy Tamaulipeca y orgullosamente Victorense, una ciudad bonita, limpia y transparente, sinónimo de una ciudad amable. A lo largo de mi vida he aprendido la importancia de la familia, los valores, la unión, el respeto y sobre todo la igualdad hacia el prójimo.

Soy Lic. en Psicología Clínica graduada de la Universidad de Monterrey y actualmente hago mi maestría en Psicoterapia Breve Familiar y de Pareja, al igual trabajo en un kinder con niños de edades entre 1 y 3 años y por las tardes doy terapia en el DIF de San Pedro.

En mi tiempo libre escribo, ya que al escribir comparto mi opinión y pensamientos relacionados a la psicología y a otras áreas básicas del ser humano.

Mi familia siempre me enseñó que es mejor dar que recibir, ya que al dar sin esperar algo a cambio y el ser compasivos con los demás, la vida nos lo recompensa con alegrías y bendiciones a nuestro alrededor.