Psicología

Yo antes de ti

Publicado el 15 de agosto de 2016
Share on Facebook0Tweet about this on TwitterShare on Google+0Pin on Pinterest0Share on LinkedIn0Digg thisShare on Tumblr0Email this to someone

Hace poco leí un libro, sin duda uno de los mejores libros que he leído en mucho tiempo, no es un libro que tenga algo fuera de lo común pero me dejó varios mensajes muy importantes. (si no han visto la película de YO ANTES DE TI no sigan leyendo mi escrito) .

9788483656266
En resumen como los que ya hemos visto la película o leído el libro, trata de una joven llamada Louisa Clark que en busca de trabajo, llega a una casa donde un joven que tuvo un accidente y quedo tetrapléjico Will Traynor necesita cuidados especiales, Louisa es una mujer alegre, ingenua, se viste como quiere, ve la vida color de rosa y es así como una explosión de colores en todos los sentidos. Cuando se encuentran, surge un desequilibrio y una desestabilidad, tanto para él como para ella y es ahí donde empieza el trama de la película.

Primer mensaje: VIVE TU VIDA AL MÁXIMO. Porque nunca sabes lo que va a suceder después, no desaproveches lo que realmente importa, una relación, familia, amigos etc. A veces nos centramos más en el dinero y las cosas materiales o en lo que nos falta que no volteamos a ver las bendiciones que tenemos a nuestro alrededor y cuando pasa el tiempo y ya no están es ahí un golpe bajo lo que nos detiene a culparnos y lamentarnos de lo que sucedió y dejamos ir o desaprovechamos.

Segundo mensaje: sé tú mismo siempre… ¡donde quiera que estés! Aún y cuando traigas mallas de abeja y todo el mundo piense que eres raro o diferente, o la gente diga que hablas mucho (como Louisa) siempre busca esa alegría por vivir, por ser, por estar, nunca trates de cambiar por nada ni nadie.

Tercer mensaje: comprende que hay personas a las que no podemos cambiar. Y no es nuestra culpa, ni culpa de nadie, pero cuando alguien no se deja ayudar y quiere seguir en lo mismo lo mejor es alejarte. ¿Cuántos de nosotros hemos desgastado todas nuestras energías por ayudar a alguien?, por más ideas, ganas, intenciones que le pongamos, esa persona sigue igual y no se deja ayudar. Lo primero que hacemos es culpabilizarnos a nosotros mismos como si hubiéramos hecho algo mal. Te diré algo: lo único malo que has hecho es desgastarte al pensar que vas a cambiar a una persona. Nadie en absoluto tiene el poder de modificar a alguien más sin su consentimiento. Cada persona es dueña de su vida y cada quien sabe lo que necesita. En esta película me di cuenta como Louisa estaba al pendiente de Will todo el día, buscando algún viaje o lugar del cual él pudiera recordar su vida pasada, sentirse bien con el mismo y así poderlo cambiar y llevar una mejor relación con ella y aunque todo ese tiempo a él le ayudo la compañía de Louisa, él no quiso cambiar su destino que tanto había planeado mucho antes de que ella apareciera en su vida, ni por ella ni por sus padres ni por nadie.

Y aquí es donde todos llegamos a ser alguna vez Louisa Clark cuestionándonos una y otra vez “¿Qué hice mal? ¿En qué falle? ¿Qué hubiera sido diferente? ¿Cómo lo puedo ayudar para que cambie de opinión? ¿Qué falto? ¿Por qué no fui suficiente? ¿Qué sobro? Son millones de preguntas sin respuesta, y la única respuesta es la tranquilidad de soltar las cosas que no están a nuestro alcance. Porque cuando alguien no se deja ayudar, o no quiere ayudarse a sí mismo, su vida seguirá de la misma manera. A veces hay personas que aunque encuentren la felicidad, la oportunidad, o la alegría en algo o en alguien, no están bien con ellos mismos y prefieren esquivarla o evadirla con tal de quedarse en la zona de confort. Es ilógico pensar como alguien teniendo bendiciones y oportunidades en su vida las hacen a un lado por querer seguir llenando vacíos interiores, algo material, alguna adicción o personas pasajeras que solo están por conveniencia. Como conclusión vemos que al final Will realmente estaba enamorado de Louisa, de su persona, de sus locuras, de su alegría, de su amor incondicional hacia él y aun así ella le pide una oportunidad y el solo le contesta que no puede aceptarla. Una vez escuché decirle a alguien que a una persona tal vez le puedas dar calidad de vida, pero no cantidad. Cada quien es dueño de su tiempo, y aunque queramos alargar el proceso de algo suele ser más doloroso el estar intentando algo en vano.

¿Cuántos de nosotros nos ponemos a veces antes de algo o alguien y queremos hacerla de superhéroes, de enfermeros o codependientes y poner todo el empeño, ganas y esfuerzo a algo?. Lo único que podemos cambiar es a nosotros mismos y a ponernos siempre en primer lugar “YO ANTES DE TI” “YO ANTES DE TODO” y repetirnos cada día que somos suficientes y somos importantes por las veces en las que decidimos tomar riesgos, avanzar, no quedarnos estancados en algo que sabemos que no nos trae algo bueno, somos importantes cuando nuestras ambiciones son positivas y no adictivas que solo nos esconden de nuestra realidad. Les recomiendo leer el libro o volver a ver la película con otra perspectiva diferente de que pase lo que pase vida solo hay una, y que el camino de la felicidad es tan corto o tan largo como cada quien lo desea. YO ANTES DE TI me dejo la mejor enseñanza Da lo mejor de ti, y eso que das no es suficiente para alguien, despréndete de eso, pero nunca de TI.

Mariana Garrido Assad

Nací en Monterrey Nuevo León, pero soy Tamaulipeca y orgullosamente Victorense, una ciudad bonita, limpia y transparente, sinónimo de una ciudad amable. A lo largo de mi vida he aprendido la importancia de la familia, los valores, la unión, el respeto y sobre todo la igualdad hacia el prójimo.

Soy Lic. en Psicología Clínica graduada de la Universidad de Monterrey y actualmente hago mi maestría en Psicoterapia Breve Familiar y de Pareja, al igual trabajo en un kinder con niños de edades entre 1 y 3 años y por las tardes doy terapia en el DIF de San Pedro.

En mi tiempo libre escribo, ya que al escribir comparto mi opinión y pensamientos relacionados a la psicología y a otras áreas básicas del ser humano.

Mi familia siempre me enseñó que es mejor dar que recibir, ya que al dar sin esperar algo a cambio y el ser compasivos con los demás, la vida nos lo recompensa con alegrías y bendiciones a nuestro alrededor.