La Ley Trasciende busca legalizar la eutanasia en México, un tema que ha cobrado relevancia en la región tras la aprobación de este derecho en países como Colombia, Ecuador y Uruguay. En el foro ‘La última libertad: eutanasia, el debate hacia una muerte digna’, se discutieron los antecedentes legales y los cambios que propone esta legislación.
Participantes del foro
Entre los participantes se encuentran Samara Martínez, activista y académica, quien ha padecido lupus e insuficiencia renal crónica durante más de 10 años, y Éctor Jaime Ramírez Barba, médico cirujano y diputado federal del Partido de Acción Nacional (PAN). También estuvo presente Pedro Morales, abogado especialista en bioética y representante del colectivo ‘Libertad para Morir’.
Antecedentes jurídicos de la eutanasia
En el foro, se abordó que el Código Penal Federal utiliza el término ‘homicidio por piedad’ para referirse a quienes ayudan a morir a una persona con sufrimiento. Actualmente, esto se considera un delito. Esto se agrava por una reforma de 2009 a la Ley General de Salud, que prohíbe la eutanasia. Ramírez Barba recordó que existe una ley de cuidados paliativos, pero esta no se ha implementado efectivamente.
“En México hay 800 mil muertes al año, de las cuales solo cuatro ocurren en unidades médicas”, afirmó el médico. Por su parte, Martínez cuestionó la criminalización de la piedad: «Es un acto de amor propio para pacientes que no han respondido a los tratamientos médicos».
Morales destacó que la lucha por la legalización de la eutanasia en México no es nueva, mencionando que desde el año 2000 se han presentado 45 iniciativas al respecto, pero sin resultados concretos.
Cambios propuestos por la Ley Trasciende
Martínez explicó que la legalización de la eutanasia en la Ciudad de México requeriría modificaciones a la Ley General de Salud y al Código Penal. La propuesta incluye enfermedades mentales crónico-degenerativas, como la demencia o el Alzheimer, pero excluye condiciones como la ansiedad y la depresión, que dependen de tratamientos eficaces.
La Ley Trasciende también busca considerar la muerte digna como un derecho humano, gratuito y universal. «La vida es un derecho, no una obligación. Los cuerpos enfermos que dan batalla desde hace años merecen dignidad hasta el final», enfatizó Martínez.
La activista subrayó que esta propuesta no promueve la muerte, sino que ofrece una opción para que personas mayores de 18 años, en pleno uso de sus facultades mentales y con diagnósticos incurables, tomen decisiones desde el amor. Tanto Martínez como Morales son optimistas sobre la aprobación de la ley, anticipando que podría implementarse en 2027.
Fuente: El Financiero







































