La muerte de Jesús de Miguel, futbolista del Tenerife, a causa de un paro cardíaco tras un choque en el campo, ha desatado una ola de cuestionamientos sobre la atención médica que recibió. El incidente ocurrió el pasado lunes durante un partido de la segunda división en España, y un día después, el jugador de 30 años falleció en un hospital.
La Policía Nacional de España ha iniciado una investigación por un posible homicidio involuntario, un procedimiento habitual ante muertes no naturales. Los investigadores revisarán si el golpe del arquero del Andorra, Jesús Owono, fue más allá de las reglas del juego.
Cuestionamientos sobre la atención médica
La atención que recibió De Miguel en el campo ha generado dudas, especialmente sobre la rapidez con que se realizó la reanimación cardiopulmonar (RCP) y si se utilizó un desfibrilador. Según Elvira González, presidenta de la Asociación de Enfermeras, Técnicos de Emergencias y Cuidadores de España, «no podemos decir si lo han hecho bien o mal, pero exigimos que todos los procedimientos en cualquier evento público sigan los estándares de la buena práctica internacional».
El personal médico del equipo llegó 20 segundos después de que De Miguel se desplomara, y los servicios de emergencia arribaron con una camilla en menos de un minuto. Sin embargo, no está claro qué atención recibió durante los cinco minutos que permaneció en el césped antes de ser trasladado.
Medios españoles reportan versiones contradictorias sobre si recibió RCP en el campo o en la ambulancia, y no se ha confirmado el uso de un desfibrilador. González subrayó que «los primeros 10 minutos son vitales para esta persona. Solo se puede mover a una persona una vez que se restablece el pulso».
Reacciones y homenajes
La muerte de De Miguel ha conmocionado a la comunidad futbolística en España. Equipos de toda Europa le rindieron homenaje antes de los partidos de la Liga de Campeones el martes. Aficionados dejaron flores en un altar improvisado fuera del estadio de Tenerife.
Jesús Owono expresó su dolor en un comunicado: «Estos están siendo los días más difíciles de mi vida. Me cuesta encontrar las palabras y me resulta muy difícil asimilar nada de lo que ha pasado. Siento un dolor enorme por la pérdida de Jesús».
De Miguel deja a su esposa y a su hija de un año. Sus padres viajaron rápidamente a Tenerife, y el equipo se prepara para asistir a su funeral, que tentativamente se celebrará el jueves en la provincia de Toledo.
Fuente: Periódico AM







































