La Selección Mexicana de Leyendas se impuso este domingo 3-2 a su similar de Brasil en el marco de la reapertura del Estadio Banorte (anteriormente Estadio Azteca). Con un doblete de Oribe Peralta, el conjunto local remontó en dos ocasiones frente a la escuadra sudamericana, emulando la histórica final de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 ante una asistencia masiva en el «Coloso de Santa Úrsula».
El evento, que validó la funcionalidad de las nuevas instalaciones comerciales del inmueble mundialista, tuvo como figura central a Ronaldinho. El astro brasileño recibió la ovación más estruendosa de la tarde al regresar al escenario donde, hace once años, marcó un hito con el Querétaro. Pese a la exhibición técnica de los astros brasileños, la contundencia de los veteranos mexicanos definió el resultado final.
Magia y goles en el primer tiempo
El marcador se inauguró al minuto 16 tras una jugada individual de Ronaldinho, quien eludió la marca de Gerardo Torrado para asistir a Adriano. El delantero definió con solvencia ante la salida de Oswaldo Sánchez para el 0-1. No obstante, la respuesta mexicana fue inmediata.
Al minuto 18, Jared Borgetti habilitó con un recurso técnico de rodilla a Luis «El Matador» Hernández, quien enfrentó a Julio César y definió con una «picadita» para igualar el tablero. Antes del descanso, el ritmo de juego aumentó:
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Ventaja brasileña: Kaká mostró su potencia característica al superar por velocidad a Rafael Márquez y batir a Oswaldo Sánchez.
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El factor Oribe: Al minuto 42, Andrés Guardado cobró un tiro de esquina que Oribe Peralta conectó de cabeza para marcar el 2-2 parcial, replicando su mítica anotación de 2012.
Peralta sentencia el triunfo
Durante la segunda mitad, el ingreso de figuras como Adolfo «Bofo» Bautista y Sinha mantuvo la presión sobre el área brasileña. Al minuto 63, un disparo de media distancia de Sinha fue desviado por la zaga, dejando el balón a merced de Peralta. Con un remate bombeado de alta factura, el «Hermoso» concretó su doblete y la primera ventaja definitiva para el Tri.
Brasil intentó reaccionar mediante los embates de Kaká y Ronaldinho, pero la defensa liderada por Francisco Javier «Maza» Rodríguez contuvo los avances. En la recta final, una intervención defensiva de Edmilson sobre la línea de gol evitó que Guardado ampliara la ventaja tras una asistencia de Peralta. Este duelo de exhibición no solo marcó el regreso de ídolos internacionales, sino que consolidó la nueva identidad comercial de la sede mundialista.







































