La situación se torna crítica para Miguel Herrera al mando del Atlante. Tras caer 1-0 ante el Atlético de San Luis, el entrenador aceptó que las posibilidades de clasificar se han reducido y anunció que se reunirá con la directiva la próxima semana para evaluar el futuro del equipo.
Herrera no confirmó su salida, pero dejó claro que se realizará una evaluación conjunta para decidir los próximos pasos. El equipo atraviesa un momento complicado, marcado por la falta de contundencia que nuevamente les costó puntos en un encuentro donde tuvieron oportunidades para lograr un mejor resultado.
“Esta semana empezaremos a platicar con la directiva, qué es lo que sigue. Ellos sacarán sus conclusiones, yo sacaré mi conclusión con el cuerpo técnico de lo que tenemos y tomaremos decisiones en conjunto”,
expresó Herrera al término del partido.
El técnico había esperado que al sumar siete puntos en la jornada doble, el equipo se mantuviera en la pelea. Sin embargo, Atlante solo logró conseguir tres de los nueve puntos posibles, lo que hizo evidente que la clasificación se complica cada vez más.
Uno de los momentos clave fue el penal fallado por Walter Clar, una oportunidad que pudo haber cambiado el rumbo del partido. Herrera mencionó que el equipo había trabajado en la selección de cobradores, pero la ejecución no fue la esperada.
“Un penal tiene que entrar”,
sentenció el entrenador, visiblemente frustrado por esta ocasión que pesó en el resultado final.
A pesar de los tropiezos, el Piojo defendió el esfuerzo de sus jugadores y aclaró que la falta de actitud no es el principal problema. Aseguró que Atlante genera oportunidades, pero necesita mejorar la precisión para convertirlas en goles y evitar pagar caro sus errores.
“Más que enojo, frustración, tristeza, porque reitero, los muchachos yo creo que hacen esfuerzo. Yo creo que intentan. Pero falta trabajo de calidad para que el equipo mejore”,
comentó.
Además, Herrera abordó la situación de los entrenadores mexicanos en el fútbol nacional, señalando que los directivos deben ofrecer más oportunidades, aunque también admitió que los técnicos deben seguir preparándose.
Por el momento, el futuro de Herrera está en manos de la directiva. Sin confirmar su salida ni garantizar su permanencia, afronta una semana decisiva para el Atlante, que necesita respuestas urgentes para corregir su falta de contundencia.
Fuente: Plano Deportivo

































