La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) ha instado a los países de América Latina y el Caribe a fortalecer sus sistemas de alerta temprana y respuesta ante emergencias. Este llamado surge ante un fenómeno climatológico de El Niño que podría extenderse hasta febrero de 2027.
«El Niño puede ser histórico, pero sus consecuencias no están escritas», declaró la directora de la IFRC para América, Loyce Pace, en un comunicado. Este fenómeno podría ser uno de los más intensos desde 1950.
Preparación ante desastres
Pace enfatizó la importancia de estar preparados, señalando que un fenómeno climático se convierte en desastre cuando:
- «encuentra a una familia agricultora sin reservas de agua»;
- «a una comunidad indígena donde las alertas no llegan a tiempo»;
- «o a personas que no saben qué hacer si los incendios se acercan a sus casas».
La IFRC subrayó la necesidad de proteger a grupos vulnerables, como familias agricultoras, comunidades indígenas, mujeres jefas de hogar y personas migrantes y desplazadas.
La organización también pidió adoptar medidas adaptadas a cada territorio para anticiparse a diversas amenazas, incluyendo sequías, calor extremo, incendios forestales e inundaciones, que podrían verse intensificadas por el fenómeno climático y la crisis climática.
«Los pronósticos existen, las comunidades están organizadas y la Cruz Roja está lista. Lo que se necesita es ampliar y fortalecer la colaboración con Estados, agencias humanitarias e instituciones científicas para transformar el conocimiento y los recursos humanos, técnicos y financieros en soluciones que salven vidas», afirmó Pace.
Respuesta y apoyo en la región
La federación ha comenzado a respaldar acciones de preparación ante la sequía en Guatemala, El Salvador y Colombia, además de realizar evaluaciones de necesidades en Honduras y ofrecer asistencia humanitaria en Bocas del Toro, Panamá.
En Guatemala, la Cruz Roja ha movilizado más de 296.000 francos suizos (cerca de 360.000 dólares) para ayudar a más de 10.000 personas a través de transferencias monetarias, suministro de agua segura y distribución de filtros en escuelas.
En Honduras, donde la sequía prolongada afecta a un millón de personas, se están evaluando necesidades en seis departamentos. Según la IFRC, 103 municipios están en alerta roja y otros 234 mantienen distintos niveles de alerta, abarcando el 80 por ciento del territorio nacional.
En Panamá, las inundaciones en Bocas del Toro durante julio y agosto llevaron a la Cruz Roja Panameña a asistir a 3.665 personas con transferencias monetarias, artículos de higiene y jornadas de limpieza para prevenir el dengue, aunque otras provincias sufren de sequía que afecta la agricultura.
Además, la IFRC está promoviendo acciones anticipatorias en Chile, República Dominicana, Ecuador, Paraguay y Uruguay para preparar a las comunidades ante amenazas como sequías, deslizamientos e inundaciones.
Fuente: Plano Informativo







































