Washington. Las fuerzas estadounidenses atacaron dos lanzacohetes de la Guardia Revolucionaria Islámica en la isla de Larak, marcando la primera acción militar en más de un mes. Irán respondió con ataques en Jordania y Emiratos Árabes Unidos, pocas horas después de que el ayatollah Mojtaba Jamenei instara a los líderes del golfo Pérsico a reconocer a su «verdadero enemigo».
Defensa de la ofensiva por parte de Trump
El presidente Donald Trump defendió la nueva ofensiva, reiterando, sin ofrecer pruebas, que «Irán es el principal Estado patrocinador del terrorismo (…) y no pueden tener un arma nuclear y no la tendrán».
Durante una entrevista con Fox News, Trump describió a los líderes iraníes como «gente muy violenta y malvada». Afirmó que si Irán hubiera tenido acceso a un arma nuclear, el Medio Oriente «prácticamente habría desaparecido», y agregó que Israel podría haber sido destruido, con Estados Unidos o Europa como posibles siguientes objetivos.
Mensaje de unidad de Jamenei
En un mensaje por el aniversario del nacimiento del profeta Mahoma, publicado en Telegram, Jamenei hizo un llamado a la unidad y a la defensa mutua entre los musulmanes. «La solución a los problemas de la Umma (comunidad musulmana) reside en la unidad de palabra, la amistad y la cooperación en el camino del bien», declaró en su sitio web oficial.
Además, instó a los líderes de la región a «reconocer al verdadero enemigo, comprender su plan y combatirlo», identificando a Estados Unidos e Israel como amenazas comunes.
Desde el 28 de febrero, cuando resultó herido en ataques aéreos, Jamenei no había sido visto en público.
Reacciones tras los ataques
El Comando Central de Estados Unidos anunció que las fuerzas estadounidenses realizaron «acciones limitadas y precisas» contra la Guardia Revolucionaria en Larak, alegando que representaban una amenaza inminente en el estrecho de Ormuz.
Irán respondió afirmando que la ofensiva causó muertes y heridas entre combatientes y civiles, prometiendo castigar a los responsables. La Guardia Revolucionaria reportó al menos dos muertos y dos heridos, y su portavoz, Sardar Mohebi, acusó a Estados Unidos de cometer «un error estratégico y fatal».
Se reportaron explosiones en Jordania, donde se ubica la base militar Muffawaq Salti, y en otra base en EAU. La Guardia Revolucionaria indicó que afectó instalaciones de las bases aéreas estadounidenses en Jordania, causando «daños significativos».
Las fuerzas armadas jordanas informaron haber interceptado ocho misiles que ingresaron a su espacio aéreo.
Advertencias sobre la prolongación del conflicto
Antes de reanudar los bombardeos, líderes militares advirtieron al secretario de Guerra, Pete Hegseth, que prolongar las operaciones contra Irán es insostenible y afecta la capacidad de respuesta ante otras amenazas.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció que Washington planea sancionar otro banco para frenar transacciones iraníes, aunque no ofreció detalles.
En el estrecho de Ormuz, un buque cisterna fue atacado por un proyectil no identificado cerca de Omán, según la Oficina de Comercio Marítimo del Reino Unido.
Declaraciones de Pezeshkian
El presidente Masoud Pezeshkian declaró que Teherán «no busca la guerra», pero tampoco «permanecerá impasible ante ninguna agresión», en sus primeras declaraciones tras el ataque en Larak.
Pezeshkian se dirigía a Bishkek, Kirguistán, para asistir a la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái.
Además, la Guardia Revolucionaria afirmó haber derribado un dron estadounidense MQ-9 Reaper sobre el estrecho de Ormuz, aunque Estados Unidos no confirmó ni desmintió el hecho.
Trump también compartió un video en su plataforma Truth Social que recrea el bombardeo de la isla iraní de Jarg, describiéndola como «reducida a escombros». Antes de la guerra, Jarg era crucial para las exportaciones de petróleo de Irán.
Fuente: Plano Informativo







































