El papa León XIV instó este domingo a los obispos franceses a mantener «la máxima vigilancia» ante la problemática de los abusos durante una reunión en Lourdes, en el marco de su visita a Francia.
Durante este encuentro, el pontífice destacó que en los últimos años los obispos han enfrentado con firmeza la «dolorosa lacra del abuso de menores» perpetrado por miembros del clero. «Han tomado medidas valientes para abordarlo, mediante la escucha activa, la búsqueda de la verdad, la justicia, el perdón, la reparación y un firme compromiso con una cultura de prevención y protección contra estos crímenes», expresó el papa en su discurso, que fue divulgado posteriormente.
Reconocimiento y desafíos
El papa agradeció los esfuerzos realizados hasta ahora y reconoció que se han atravesado «momentos muy difíciles». «Es fundamental continuar por el camino que han emprendido, manteniendo la máxima vigilancia», subrayó, mencionando que se reunirá más tarde con un grupo de siete víctimas.
El pontífice también hizo hincapié en que el clero «necesita apoyo y aliento». En Francia, se han identificado aproximadamente 330,000 casos de abusos cometidos por miembros del clero entre 1950 y 2020, según una investigación de 2021. Hasta ahora, menos de 2,000 víctimas han recibido compensación por esos delitos.
Además, el papa exhortó a los obispos a «tener siempre el valor de reconocer las faltas por amor a la Verdad y la determinación de sanar las heridas», y añadió que no deben desanimarse ante los errores o inconsistencias. «Ante los inmensos desafíos de nuestro tiempo, los exhorto, queridos hermanos, a demostrar valentía, audacia y creatividad misioneras», indicó en su discurso.
La voz de la Iglesia en Francia
En otro fragmento, el papa afirmó que la Iglesia «ha sido testigo, e incluso ha contribuido, a la lenta construcción de su nación; sigue siendo una parte fundamental de su cultura, su identidad y su vocación al mundo». Por ello, destacó que «la voz de la Iglesia tiene el lugar que le corresponde en el debate público en Francia; posee, por su propia naturaleza, una autoridad profética».
Finalmente, el papa les recordó que, aunque la voz de la Iglesia no siempre sea escuchada, «se la espera». A pesar del secularismo, les instó a no desalentarse y a mantenerse vigilantes en la defensa de la libertad y los derechos de la Iglesia para evangelizar y practicar el culto público, para que la caridad se ejerza visiblemente en nombre de Jesucristo.
Fuente: Plano Informativo







































