Elon Musk, el magnate de la tecnología, ha tomado la decisión de limitar la velocidad de una versión militar de Starlink, la cual es utilizada por las fuerzas ucranianas. Esta acción ha impactado las operaciones con drones en Ucrania y ha generado incertidumbre en Kiev, además de provocar una investigación informal dentro de la Casa Blanca, según informa The Wall Street Journal.
La restricción entró en vigor el 14 de octubre, justo después de que el expresidente estadounidense Donald Trump y Musk criticaran a Ucrania por sus ataques a instalaciones petroleras rusas. Trump atribuyó a estos ataques parte del encarecimiento de la energía.
Impacto en operaciones militares
Starlink, un servicio de internet satelital desarrollado por SpaceX, es vital para mantener comunicaciones en zonas donde las redes terrestres han sido destruidas o no existen. En el contexto de la guerra en Ucrania, esta tecnología permite:
- Facilitar comunicaciones entre tropas.
- Transmitir información en el frente.
- Coordinar operaciones militares.
- Mantener conectados los sistemas de drones de ataque e interceptores.
Las restricciones impuestas han dejado prácticamente inutilizables algunos drones de ataque e interceptores ucranianos, al limitar su conexión a la red satelital.
De acuerdo con fuentes consultadas por el WSJ, Musk discutió la limitación con Trump y otros altos funcionarios de la Administración antes de implementarla. Sin embargo, algunos funcionarios estadounidenses afirman que actuó por su cuenta y que el expresidente no ordenó una represalia específica contra Kiev.
«La restricción puede poner vidas en peligro si no se restablece el servicio sin limitaciones», advirtió el Presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky.
Kiev ha iniciado una búsqueda de explicaciones sobre quién ordenó el cambio y si la conexión volverá a la normalidad. Musk afirmó que las restricciones eran decididas por las Fuerzas Armadas estadounidenses y, en última instancia, por el Presidente. Por su parte, Trump dijo no saber quién era responsable de la medida, pero mostró interés en averiguarlo.
Hoy, el principal diplomático ucraniano en Washington, Denys Sienik, confirmó que su Gobierno sigue esperando una respuesta oficial del Pentágono y SpaceX para esclarecer la situación.
Reacciones y tensión en aumento
El experto militar Michael Kofman de la Fundación Carnegie para la Paz Internacional, señaló que las limitaciones siguen afectando el uso de drones, obstaculizando tanto las operaciones ofensivas como las labores de defensa aérea de Ucrania.
El Secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, negó que el Pentágono hubiera retirado apoyo a Kiev y aseguró que no había ninguna directiva relacionada con la medida. Sin embargo, reconoció que Starlink tiene la libertad de tomar decisiones sobre sus propios términos de servicio.
Zelensky también acusó al Gobierno de Trump de suspender temporalmente el apoyo de inteligencia que ayudaba a las fuerzas ucranianas a rastrear lanzamientos de misiles rusos. El Secretario de Estado Marco Rubio rechazó estas afirmaciones, aunque admitió el aumento de tensiones entre Washington y Kiev.
Este episodio resalta la influencia de Musk en el conflicto, dado que Starlink es una herramienta esencial para las comunicaciones militares y la coordinación de fuerzas en Ucrania. La situación ocurre en un momento crítico, mientras Kiev busca mantener el respaldo militar y tecnológico de Estados Unidos ante las fuerzas rusas.
La controversia también coincide con el interés de Trump por reducir los precios del diésel antes de las elecciones legislativas de noviembre. El 10 de octubre, Trump reprochó a Zelensky los ataques contra refinerías rusas, pidiéndole que cesara dichas acciones, mientras Musk respaldó públicamente esas críticas.
Cuatro días después, operadores de drones comenzaron a reportar problemas para usar Starlink sin restricciones, lo que ha elevado las tensiones entre Estados Unidos y Ucrania.
Fuente: Plano Informativo







































