La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) ha dado luz verde al uso de emergencia de un medicamento genérico para tratar a los animales infectados con el gusano barrenador. Esta decisión se produce en un contexto de creciente preocupación por las infecciones, que han alcanzado siete casos en Texas y Nuevo México.
Detalles del medicamento y su uso
Las pastillas de nitenpiram se convierten en el primer tratamiento aprobado por la FDA para este problema. Según Robert F. Kennedy Jr., secretario de Salud y Servicios Humanos, esta aprobación busca «contener y eliminar» la plaga, destacando que el tratamiento es «asequible y de acción rápida».
El medicamento está disponible sin receta médica en dosis de 11.4 y 57 miligramos. La FDA ha especificado que la dosis se ajusta al peso del animal y no se debe administrar a aquellos que pesen menos de dos libras.
Impacto del gusano barrenador
Las moscas del gusano barrenador depositan sus huevos en heridas abiertas o membranas mucosas de los mamíferos. Las larvas, que son muy agresivas, penetran en los tejidos del animal y se alimentan de carne viva.
El nitenpiram es efectivo en eliminar «la mayoría de las larvas» en pocas horas; sin embargo, no previene nuevas infecciones ni protege contra futuras infestaciones, según la FDA.
Desde mayo del año pasado, EE.UU. congeló la importación de animales a través de la frontera sur para evitar la propagación de esta plaga, que se ha extendido por México en el último año. Un brote amplio del gusano barrenador podría costar «miles de millones de dólares» a la industria ganadera y elevar aún más los precios de la carne de res, que han aumentado en un 57 por ciento desde 2020, de acuerdo con la Reserva Federal de Dallas.
La cantidad de ganado en EE.UU. está en su nivel más bajo en décadas, afectada por factores como sequías y el aumento de costos de mantenimiento. Además, el parón en la importación de ganado desde México, implementado por el USDA, ha sido otra medida clave para evitar la llegada del gusano barrenador.
Texas, con más de doce millones de cabezas de ganado vacuno, representa una parte significativa de la producción nacional de carne de res. Cualquier amenaza sanitaria que afecte a los rebaños de este estado puede tener graves repercusiones económicas para productores, exportadores y consumidores en todo el país.
Con información de EFE
Fuente: López-Dóriga Digital







































