Las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y Canadá para evitar nuevos aranceles punitivos han terminado en fracaso. Anoche, Canadá anunció que tomaría represalias «dólar por dólar» tras la decisión de la Administración Trump de imponer aranceles a productos canadienses.
Reacciones del gobierno canadiense
El Primer Ministro canadiense, Mark Carney, explicó que decidió suspender las conversaciones debido a que la parte estadounidense había añadido condiciones de última hora que consideró «injustas, antieconómicas y ponían en entredicho la fiabilidad de cualquier acuerdo».
Carney señaló que «Estados Unidos tiene previsto imponer un arancel de 50 por ciento a aproximadamente 28 mil millones de dólares en productos canadienses. Canadá igualará esos aranceles dólar por dólar para proteger a nuestros trabajadores y empresas».
Además, el gobierno canadiense planea introducir en los próximos días medidas adicionales para apoyar a los trabajadores y empresas, basándose en los casi 25 mil millones de dólares en apoyos otorgados durante los últimos 18 meses.
Postura de Estados Unidos
Por su parte, el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, indicó que Canadá se retiró de las negociaciones minutos antes de que entraran en vigor los nuevos aranceles.
«Esta noche, Canadá se negó a finalizar el acuerdo comercial en los términos acordados a principios de esta semana, a pesar de la oferta de Estados Unidos a Canadá de recibir el mejor trato de entre todos los grandes exportadores a nuestro mercado».
Greer añadió que «las nuevas exigencias y el incumplimiento por parte de Canadá de otros compromisos han trastocado el cuidadoso equilibrio alcanzado en los últimos días».
Previo a estas declaraciones, el Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos había enviado una guía para los importadores, informando que los productos canadienses identificados por el Presidente estarían sujetos a aranceles a partir de las 12:01 horas, tiempo local.
A pesar de que estas nuevas medidas afectan a una proporción relativamente pequeña de las exportaciones canadienses, se suman a los aranceles ya existentes sobre el acero, la madera y los automóviles. Estos nuevos aranceles podrían complicar la frágil recuperación económica de Canadá y afectar las negociaciones para un pacto de libre comercio en los próximos meses.
Fuente: Plano Informativo







































