El ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, advirtió sobre los «riesgos muy elevados» de disturbios en el país, lo que ha llevado a un despliegue especial de las fuerzas de seguridad para el próximo sábado. Este dispositivo incluirá la movilización de 70,000 agentes en todo el territorio.
Prohibiciones y alertas de violencia
Durante una conferencia de prensa, Nuñez mencionó que han detectado llamados a la violencia a través de redes sociales, lo que ha motivado a prohibir manifestaciones en los centros de las grandes ciudades. La estrategia de seguridad se intensificará, especialmente durante las convocatorias de manifestaciones sindicales, estudiantiles y de los ‘chalecos amarillos’.
Las protestas están programadas para comenzar a las 20:00 horas, y el ministro señaló que se ha detectado un uso de fiestas de Halloween como disfraz para actos violentos. Afirmó que se prohibirá la participación en estas manifestaciones a personas con el rostro cubierto.
La vigilancia será estricta en los centros comerciales para evitar situaciones de vandalismo similares a las del 17 de octubre. Nuñez explicó que los prefectos están en negociaciones con los organizadores para que las manifestaciones se realicen en áreas periféricas.
El objetivo, según el ministro, es que esta jornada de protestas transcurra de manera más pacífica que la anterior. Sin embargo, también rechazó las críticas sobre la supresión del derecho a manifestarse, argumentando que su intención es garantizar que se ejerza de forma segura.
Reacciones y negociaciones
Hasta ahora, 1,193 agentes han resultado heridos en las manifestaciones de las últimas semanas. Las críticas de los representantes estudiantiles no se hicieron esperar. Louis Letoubon, vicepresidente de la asociación Les Lycéen, calificó la respuesta del ministro de «irresponsable», subrayando la falta de alternativas a la represión policial frente a las movilizaciones estudiantiles.
Mientras tanto, los prefectos continúan negociando con los organizadores sobre las rutas de las manifestaciones, autorizando solo aquellas que cuenten con un servicio de orden propio y que respeten las directrices gubernamentales. Por otro lado, permanece la incertidumbre sobre las caceroladas programadas por los ‘chalecos amarillos’ para este viernes frente a diversos ayuntamientos.
Nuñez espera que la participación en las protestas del sábado sea similar a la de la semana pasada, donde los organizadores reportaron 800,000 manifestantes, mientras que el Gobierno estimó poco más de la mitad.
Fuente: Plano Informativo







































