La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció que la nueva Ley de Infancia de la Unión Europea, conocida como ‘EU Kids Act’, prohibirá el acceso a las redes sociales a los menores de 13 años. Además, se establecerán restricciones para los adolescentes de 13 a 15 años, quienes solo podrán tener perfiles supervisados por sus padres.
Medidas para proteger a los menores
En su discurso sobre el Estado de la Unión ante el Parlamento Europeo, Von der Leyen destacó: “Cada edad tiene sus propias sensibilidades. Y, por tanto, cada una tendrá su propio nivel de protección”. Para los jóvenes de 13 a 15 años, se permitirán “minicuentas” creadas y controladas por los padres, con funciones limitadas y restricciones de tiempo.
A partir de los 15 años y hasta los 18, se exigirá que las plataformas implementen un diseño seguro.
La norma, que la Comisión propondrá formalmente este jueves junto a la vicepresidenta ejecutiva para la Soberanía Tecnológica, Seguridad y Democracia, Henna Virkkunen, establecerá un límite de edad que las plataformas deberán verificar, algo que actualmente no es obligatorio. Esto busca evitar que los menores puedan eludir la restricción simplemente declarando una edad falsa al registrarse.
Compromiso de seguridad en las plataformas
“No tenemos por qué aceptar funciones adictivas. No tenemos por qué aceptar que se arrastre a los niños hacia contenidos cada vez más extremos”, afirmó Von der Leyen. Añadió que la Comisión invertirá la carga de la prueba, obligando a las plataformas a demostrar que son seguras.
“No se trata de que nuestros menores accedan a las redes sociales. Se trata de cuándo y cómo permitimos que las redes sociales accedan a los menores”, dijo la presidenta, enfatizando que “Europa tiene el poder de actuar” frente a las grandes tecnológicas.
Consecuencias del uso excesivo de redes
Von der Leyen también expresó su preocupación sobre el impacto de las redes sociales en los menores. “Lo que estamos presenciando es una gran captura de nuestros hijos. Una captura de su atención, de su concentración, de sus mentes. Esto les está privando de su infancia”, subrayó.
Enumeró algunos de los efectos negativos que sufren los menores, como la pérdida de sueño, la ansiedad, las autolesiones y, en un número creciente de casos, incluso tragedias fatales. Un ejemplo citado fue el caso de Oléa, una niña de 14 años de Bélgica que se quitó la vida hace un mes tras sufrir acoso en línea. Von der Leyen leyó las palabras de la madre de la menor: “Estoy convencida de que, sin estas redes omnipresentes, mi hija seguiría aquí. Es demasiado”.
“Tiene razón. Es demasiado. Ya basta”, concluyó Von der Leyen, quien anunció que ha convocado un panel especial de expertos y ha analizado los avances de países como Australia en esta materia. “Y ahora es el momento de que Europa actúe”, finalizó.
Fuente: Plano Informativo







































