León XIV concluyó su tercer día en España con un discurso significativo en el Congreso, donde hizo un llamado a la solidaridad hacia los migrantes y pidió a los obispos actuar con justicia por los abusos sexuales dentro de la Iglesia. La jornada comenzó con una reunión con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la Nunciatura.
Un discurso histórico
Este evento marcó un precedente, ya que es la primera vez que un papa habla ante el Parlamento español. León XIV recibió siete minutos de aplausos de los legisladores y autoridades presentes. Su intervención abordó temas como la polarización política y la defensa de la vida y la dignidad humana.
Solidaridad con los migrantes
El pontífice enfatizó que “la situación de los migrantes y refugiados exige una respuesta que mire a las personas”. Señaló que es crucial una respuesta “coordinada, solidaria y eficaz” para garantizar protección y oportunidades de integración.
Polarización y dignidad humana
León XIV instó a los diputados a reducir la crispación política. “La firmeza no exige desprecio; la discrepancia no conlleva humillación”, afirmó, un mensaje que recibió el apoyo de líderes políticos como Sánchez y Alberto Núñez Feijóo, del Partido Popular.
Además, defendió la vida humana, afirmando que “toda vida debe ser reconocida y custodiada desde su concepción hasta su ocaso natural”.
Resolución pacífica de conflictos
El papa también abogó por soluciones pacíficas a los conflictos, resaltando que “la paz exige valentía diplomática”. Criticó el rearme en el mundo, sugiriendo que la verdadera seguridad proviene de la justicia y el diálogo.
Abusos en la Iglesia
Uno de los puntos centrales de la visita fue el tema de los abusos sexuales en la Iglesia. León XIV hizo un llamado a los obispos para que respondan con “escucha y justicia” ante las víctimas de estos abusos, que él describió como “una plaga”. Aseguró que “cada persona herida debe poder encontrar escucha sincera y caminos reales de sanación”.
Gastronomía española
A pesar de su agenda apretada, el papa disfrutó de la gastronomía local en una cena en el Palacio Episcopal de Madrid, donde probó platos emblemáticos como el centollo de Galicia y el jamón ibérico de Huelva. Además, recibió un bonsái de olivo español de parte de Sánchez, simbolizando paz y diálogo.
Con información de EFE.
Fuente: López-Dóriga Digital







































