Marco Rubio, jefe de la diplomacia estadounidense, se reunió este miércoles con su homólogo chino, Wang Yi, en Manila, capital de Filipinas, para discutir el viaje del presidente Xi Jinping a Estados Unidos, programado para otoño de este año.
Rubio afirmó: “Hablamos mucho sobre la visita de septiembre, y ese fue el objetivo principal. Simplemente se trataba de sentar las bases para otra visita positiva. Creo que el presidente Xi tendrá una visita muy positiva cuando venga a Washington”. Estas declaraciones fueron ofrecidas a los medios tras la reunión, según la transcripción de su departamento.
Encuentro en el marco de ASEAN
La conversación entre Rubio y Wang tuvo lugar durante la reunión de los ministros de Exteriores de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), que se lleva a cabo esta semana en Manila con la participación de sus principales socios.
Rubio, hijo de inmigrantes cubanos, subrayó que el diálogo sobre el viaje de Xi a EE.UU. se centró en la invitación realizada por el presidente Donald Trump durante su cumbre en Pekín en mayo pasado, lo que podría dar lugar a la visita en “este otoño”.
Las dos potencias han enfatizado la importancia de mantener una relación sólida. Rubio destacó: “Somos los dos países más poderosos del mundo, sobre todo en lo económico… tenemos que mantener una relación”.
Este encuentro se produce en un contexto de aparente estabilidad en las relaciones entre Estados Unidos y China, tras la cumbre Trump-Xi y la tregua comercial alcanzada en octubre en Corea del Sur durante la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC).
Persisten las tensiones entre EE.UU. y China
A pesar de la estabilidad, las tensiones no han desaparecido. Trump ha acusado a China de interferir en las elecciones estadounidenses de 2020, acusaciones que Pekín ha calificado de “invención”. Rubio mencionó que estas diferencias no fueron abordadas durante la reunión, pero reconoció que existe la necesidad de gestionarlas para evitar que se descontrolen.
“Obviamente, existen grandes diferencias. Ambas partes lo reconocerán. Tendremos que superarlas. Y creo que estas diferencias persistirán en el futuro previsible”
La reunión también ocurre en un momento de tensión en el mar de China Meridional, donde Pekín enfrenta disputas soberanistas con varios países del Sudeste Asiático y Taiwán. Esto se evidenció recientemente con un enfrentamiento entre guardacostas chinos y marines filipinos, lo que llevó al Departamento de Estado de EE.UU. a condenar “las acciones peligrosas y agresivas” de Pekín y a instarlo a “cesar de inmediato su conducta desestabilizadora”.
Con información de EFE.
Fuente: López-Dóriga Digital







































