Nepal continúa este domingo con la búsqueda de miles de desaparecidos después de las riadas que azotaron el norte del país el 26 de agosto. Mientras las operaciones de rescate se mantienen activas, las autoridades comienzan a evaluar los daños en infraestructuras y viviendas.
Operaciones de búsqueda y rescate
Doce días tras la catástrofe, los equipos siguen trabajando en comunidades de Rasuwa y Nuwakot, así como en varios complejos hidroeléctricos. Las esperanzas de encontrar supervivientes se avivaron tras los rescates exitosos del viernes y sábado.
Según la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres, se han recuperado 1.384 cuerpos, mientras que alrededor de 5.000 personas siguen sin ser localizadas. De estas, casi 589 son extranjeros de 35 países.
Las autoridades advierten que las cifras pueden variar a medida que avancen las búsquedas y se revisen las listas de desaparecidos.
Equipos de rescate de India, China y Corea del Sur colaboran con el ejército nepalí en las tareas de rescate en instalaciones como Upper Trishuli-1, Upper Trishuli-3A y Langtang. También se han unido a los esfuerzos un equipo australiano de 15 miembros y once especialistas de Malasia.
Desde el inicio de la emergencia, se han rescatado a 13.098 personas, entre ellas más de 300 extranjeros. Entre los rescatados el fin de semana, se encuentra un ciudadano chino y una mujer de 64 años, que fue salvada de una vivienda sepultada por el barro en Betrawati.
Evaluación de daños
Una evaluación preliminar del Gobierno reporta que aproximadamente 7.570 viviendas han sido afectadas, lo que ha dejado a 32.933 personas sin hogar. También se han visto perjudicados 48 edificios gubernamentales, 55 kilómetros de carreteras, 37 puentes para vehículos y 68 puentes colgantes.
Las riadas han dañado alrededor de 1.806 hectáreas de tierras agrícolas, trece proyectos hidroeléctricos y una planta solar, afectando una capacidad de generación de 783 megavatios.
La Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres estima que las pérdidas ascienden a 387.540 millones de rupias nepalíes, equivalentes a 2.600 millones de dólares. El Gobierno prevé necesitar unos 53 millones de dólares en los próximos cuatro meses para las labores iniciales de recuperación.
La destrucción de carreteras y puentes está complicando las labores de rescate y la llegada de ayuda a las zonas afectadas. El Ejército y equipos de ingenieros están trabajando en un puente provisional sobre el río Tadi para restablecer la carretera Galchhi-Trishuli.
Identificación de cuerpos
La búsqueda de desaparecidos también incluye la identificación de cuerpos recuperados. Equipos forenses de India, China, Singapur y Corea del Sur colaboran con la Policía de Nepal en el análisis de muestras de ADN. Se ha solicitado a los familiares de desaparecidos en el extranjero que proporcionen perfiles genéticos para facilitar la identificación.
Ante la gran cantidad de cuerpos y las dificultades para identificarlos, las autoridades han comenzado a enterrarlos temporalmente, con la posibilidad de exhumarlos y entregarlos a sus familias una vez establecida su identidad.
Nepal ha solicitado apoyo internacional, incluyendo drones, radares de penetración terrestre y material para prevenir brotes de enfermedades.
Las búsquedas siguen su curso, mientras el país enfrenta los devastadores efectos de las riadas, con miles de personas aún sin localizar y extensas áreas del norte de Nepal gravemente afectadas.
El ministro surcoreano de Asuntos Exteriores, Cho Hyun, se comprometió a abogar en foros globales para que la comunidad internacional brinde apoyo financiero a Nepal tras las devastadoras riadas, recordando que los países vulnerables enfrentan desafíos por el cambio climático.
Fuente: Plano Informativo







































