Un grupo de diputados de la ultraderecha chilena ha presentado un proyecto de ley que propone que las mujeres que deseen abortar tengan la «oportunidad de escuchar la actividad cardíaca embrionaria o fetal» antes de interrumpir su embarazo. La iniciativa, llamada ‘Escucha tu corazón’, ha generado controversia en las últimas horas.
Detalles del proyecto
El proyecto fue impulsado por parlamentarios del Partido Republicano, fundado por el presidente José Antonio Kast, y del Partido Nacional Libertario, entre otros. Su objetivo es modificar el Código Sanitario para que los médicos informen a las mujeres sobre «la actividad cardíaca embrionaria o fetal» y les ofrezcan la posibilidad de escucharla.
Desde 2017, el aborto es legal en Chile pero solo en tres causales: riesgo para la madre, inviabilidad fetal y violación.
Implicaciones de la propuesta
Según el texto, si una mujer decide no escuchar el latido, «el médico deberá negarse a practicar la interrupción del embarazo» y dejar un registro por escrito en su ficha clínica. Los parlamentarios de extrema derecha argumentan que «no puede haber algo menos ideológico que un latido de un bebé» y consideran que esta medida es necesaria.
Por otro lado, organizaciones feministas han calificado la iniciativa de «cruel» y la han definido como «una herramienta de disuasión ideológica que instrumentaliza el sistema de salud pública para invalidar la autonomía de mujeres y niñas». Javiera Canales, directora de la Corporación Miles, comentó que «hemos visto cómo sectores de la derecha chilena han ido adoptando estrategias y discursos impulsados por movimientos ultraconservadores internacionales».
Referencias internacionales
La propuesta no es única en su tipo. Medidas similares han sido implementadas en otros países, como Hungría en 2022, bajo el mandato del ultraconservador Viktor Orbán, y en la región española de Castilla-León, gobernada por una coalición de Vox y PP.
Antonia Orellana, exministra de la Mujer del Gobierno de Gabriel Boric, criticó el proyecto en una carta en redes sociales, preguntándose si «realmente es necesario hacer eso a quien sabe que el fruto de su embarazo no sobrevivirá».
Postura del Gobierno
José Antonio Kast, conocido por su postura antiabortista y padre de nueve hijos, prometió en campaña no dar la «batalla cultural» y enfocarse en temas como la delincuencia y la economía. La actual ministra de la Mujer, Judith Marín, quien también tiene una posición antiabortista, aún no se ha pronunciado sobre esta polémica medida. Desde el Ejecutivo aclaran que se trata de una iniciativa parlamentaria y no gubernamental.
Con información de López-Dóriga Digital y EFE.
Fuente: López-Dóriga Digital







































