El Gobierno de Rusia ha decidido extender la prohibición de exportar diésel hasta el 31 de octubre. Esta medida, que se implementó en julio, responde a los ataques ucranianos a refinerías y a un recorte en la producción de este combustible.
Razones detrás de la medida
El Kremlin comunicó que la decisión busca «mantener una situación estable en el mercado nacional de combustibles, incluso en el contexto del aumento de la demanda de combustible para motores durante la temporada de cosecha». Esta información fue difundida por la agencia rusa Interfax.
La prohibición estaba programada para vencer el 30 de septiembre para los productores, mientras que los no productores tenían un plazo hasta el 31 de enero de 2024.
Extensiones adicionales
Además, se ha añadido un nuevo veto a las exportaciones de queroseno, que ahora también se prohibirán hasta el 30 de noviembre. La prohibición total de exportaciones de gasolina se mantendrá vigente hasta el 31 de enero.
En julio, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) había recortado sus proyecciones sobre la producción de petróleo ruso, señalando que los daños en la infraestructura provocados por los ataques ucranianos afectarían la actividad petrolera del Kremlin.
Fuente: Plano Informativo







































