Este domingo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó que Rusia y Ucrania han acordado suspender los ataques a sus infraestructuras energéticas. Esta decisión se produce en un contexto donde los ataques recientes han elevado los precios de los combustibles a nivel mundial.
En su mensaje en la red social Truth Social, Trump afirmó: «Con efecto inmediato, se establece un alto el fuego en materia energética en la guerra entre Rusia y Ucrania. Ambas partes han dado su consentimiento. ¡No lo infrinjan!» Sin embargo, el comunicado no proporciona más detalles y hasta el momento, ni Moscú ni Kiev han respondido.
Reacciones y contexto de la situación
La Casa Blanca no ha aclarado si Trump tuvo conversaciones previas con los líderes de Rusia y Ucrania, Vladímir Putin y Volodímir Zelenski, antes de realizar su anuncio. Este mensaje llega un día después de que Trump criticara a Zelenski por autorizar ataques a refinerías rusas, sugiriendo que «ha llegado el momento de que Ucrania tenga un nuevo presidente».
Los ataques de Ucrania a estas instalaciones han contribuido a un incremento en los precios del diésel, que ya se veían afectados por la guerra en Irán y el impacto en las exportaciones globales de Rusia. Esta situación es preocupante para la Casa Blanca, especialmente con las elecciones legislativas a la vuelta de la esquina, donde el Partido Republicano podría perder su estrecha mayoría en el Congreso.
El viernes, Trump también anunció que Washington permitirá las operaciones rusas con diésel, que estaban sancionadas desde el inicio de la invasión de Ucrania en 2022, hasta abril. Esta decisión ha sido criticada por Zelenski, quien se siente irrespetado por la postura de Trump. «Le dijimos ‘puedes hacer lo que quieras con Rusia, pero no ataques las refinerías'», declaró Trump sobre Zelenski, al que acusó de crear «un problema mundial» que afecta a los agricultores y ganaderos estadounidenses.
Fuente: Plano Informativo







































